El amor durará según cómo actúes. No necesariamente se tiene que vivir con una persona para darse cuenta de muchas cosas; una de ellas: el sexo no es lo primordial.
Decía una vez una joven, bastante activa sexualmente, que ella sí necesita de la entrega íntima para estar bien. Quién sabe si después de tanto tiempo habrá cambiado esa manera de pensar.
Según el sexólogo Carlos Rolla, es necesario aprender que una relación sentimental va mucho más allá de lo que se puede hacer en la cama, porque no todo tiene o debe ser penetración para saber si una persona te ama o no. Tampoco es cierto que la satisfacción sexual de la mujer está relacionada con la manera en que rinda el hombre durante el acto sexual.
Aunque se desconozca, la sexualidad es uno de los aspectos que tiene estrecha relación con la personalidad, en donde entra en juego la educación, la represión y la cultura, precisamente porque hoy en día no se ve el sexo como un paso para reproducirse, sino como una forma de disfrutar un buen rato de placer.
Por eso, los objetivos de la conducta sexual son tan variados en cada persona, que para algunos la penetración sexual será lo primordial, y para otros un "plato de segunda mesa", porque los sentimientos, la compañía y la confianza mutua son la base de la relación.
UN POCO DE TODO
Claro, en una relación no siempre las ideas pueden ser iguales, porque de lo contrario la relación se tornaría monótona. Aunque, casi siempre se tiene la idea de que los hombres desde el primer momento desean una relación rápida, esa que vaya a la entrega directa, en donde se llegue al orgasmo durante la penetración. Las mujeres suelen desear una relación romántica, con preparativos, palabras dulces, pero permitiendo algo de caricias genitales, para que la penetración se dé en un momento especial.
Agrega Rolla que para que la relación de pareja sea duradera, es necesario combinar algunos de los gustos femeninos y masculinos. Por eso, los hombres tienen que aprender a disfrutar del sexo sin coito.
DISFRUTAR DE LAS CARICIAS
Agrega que, el tacto lo puede todo. Se puede hacer el amor sólo acariciando toda la piel, con los ojos cerrados, dejándose llevar por las sensaciones. Al principio, es conveniente hacer las caricias sucesivamente, primero él a ella, y luego ella a él. Se trata de sacarle el mayor partido posible a la geografía fantástica del cuerpo de tu hombre o de tu mujer. Sí, esas zonas que aunque poco inexploradas, estallan de erotismo cuando se les activa.
El masaje es mucho mejor si nos olvidamos de los genitales y de las mamas, y hasta que la excitación no sea evidente, no nos dedicamos a ellos. Como no va a suceder la penetración, el abultamiento del pene es secundario y poco importante, y a muchos hombres les sirve para relajarse.
Cuando ya se siente la calentura que provoca tanto pasión, dependerá de cada uno la técnica de no llegar a la penetración, bien sea, asegura Rolla, sexo oral, sexo anal, masturbación o alguna otra que tengan en mente y que aún no han experimentado.
Lo bueno que tienen las relaciones no coitales es que no hay normas y todo es posible, sólo la imaginación es el límite.
CON RIENDA SUELTA
Dicen los expertos que algunas mujeres pueden llegar al orgasmo con la caricia, la succión de los pezones, incluso hasta con un simple juego con el cabello.
Muchos hombres y mujeres sienten un gran nivel de excitación con las caricias, los mordiscos, las succiones en los labios, usando los dedos como una brújula para encontrar la zonas excitantes, incluso, con las palabras obscenas.
Algunos rincones del cuerpo femenino que sufren alteración al tacto de la pareja son las axilas, los muslos o la zona interna del pompis. En cambio, la de los hombres varían, aunque siempre se crea que sólo se alteran con el simple hecho de que se le roce el pene.