Mozambique comenzó tres días de luto para recordar una de las tragedias más graves en la historia reciente del país, que le costó la vida a unas 100 personas al estallar el mayor polvorín del país por causas aún desconocidas.
Según cifras provisionales, los muertos son cerca de 100 y los heridos unos 400, aunque el ministro de Sanidad, Ivo Garrico, reconoce que el número de víctimas puede crecer, porque seguían ingresando afectados en los centros médicos.
No está claro aún qué provocó las explosiones y, aunque portavoces las atribuyeron a las altas temperaturas, hay opiniones críticas que lo ponen en duda, argumentando que el fuerte calor no es extraño en esta capital.