La comunidad de Kuna Nega no quiere tener de vecinos a los damnificados de Curundú, que el pasado miércoles sufrieron un datesco incendio y perdieron sus hogares.
El rechazo de los residentes kunas, a las 50 familias que serán reubicadas por el Ministerio de Vivienda en esa zona, se debe a los temores de que se desate una guerra de pandillas, según declararon ayer al noticiero Telemetro Reporta.
"Las familias posiblemente sean personas humildes, pero destrás de ellos estarán ligados con bandas, narcotraficantes y ladrones. No estamos descriminando a nadie pero si estamos preocupados por la seguridad de nuestras casas", advirtió uno de los dirigentes.
Yulissa Jiménez, oriunda de Aligandi, Kuna Yala, lleva 17 años viviendo en esta comunidad, también manifestó su preocupación por el eventual traslado de los damnificados a los alrededores de su hogar.
"Ni Dios lo quiera, que se forme una balacera, porque de que va haber, va haber. Por qué se quemó esa zona, algo pasó", apuntó la vecina.
La Comunidad Kuna Nega nació hace 25 años en los terrenos cercanos a Cerro Patacón y a base de esfuerzo y trabajo sus habitante han convertido esa zona inhospita en un lugar aceptable, con escuelas, acueductos, iglesias y calles y parques.
Por su parte, la vice ministra de Vivienda, Doris Zapata, aseguró que los damnificados que serán reubicados sólo buscan una nueva oportunidad para rehacer sus vidas y las autoridades tomaran las medidas de seguridad necesarias. "Tenemos familias que realmente quieren mejorar sus niveles de vida, y solidariamente tenemos la responsabilidad de darles una mejor calidad a estas personas", anotó.