La versión de un homicidio en la muerte de Vanessa Márquez ha sido reforzada con la más reciente indagatoria que la guatemalteca Yanibe Sarmiento Barrios rindió ante la Fiscalía Auxiliar.
En una indagatoria rendida el 21 de marzo, Yanibe reveló que el día de los hechos observó a Vanessa en el balcón de la habitación 17-09 del hotel Plaza Paitilla.
"Ella estaba agachada, de espaldas hacia la baranda de hierro y agarraba con sus manos la baranda".
Esta era una posición algo difícil para un suicidio, a menos que fuera una gimnasta experimentada en volteretas.
Junto a Vanessa estuvo varios minutos Amael Acosta. Yanibe alega que no podía ver a Amael, porque la cortina semiabierta de la habitación le obstaculizaba; se acercó y preguntó que pasa
Acosta -quien sólo vestía unos calzoncillos blancos- salió aterrado con las manos en la cabeza y gritando: "la man se tiró".
A las revelaciones de Yanibe hay que sumar el informe del Consejo Técnico Forense, que además de las lesiones producidas por la "caída de altura", Márquez tenía lesiones en el cuello producidas por "uñas" y en la mano izquierda que deben considerarse como posibles heridas de defensa.
Al Ministerio Público se presentó el inspector José Arroyo a declarar los hechos que se dieron en la investigación del caso Márquez. Se espera que las declaraciones de los miembros de la División de Homicidios de la PTJ, sean claves para determinar si hubo irregularidades en la investigación.