El sacrificio de Cristo fue perfecto. El derramamiento de su sangre permite que todos los pecadores del mundo tengan vida eterna con El en el cielo, el sitio predilecto destinado a los fieles creyentes.
Jesús le invita hoy, Viernes Santo, fecha en que se conmemora su muerte temporal, de sólo tres días, a que usted se arrepienta de sus pecados y entre en su gozo. Simplemente debe orar y confesar que es un pecador. Así pasará de muerte a vida, porque El se levantó y está vivo, esperándoles.