Hubo una época en la que las hermanas Williams (Serena y Venus) eran tan dominantes en el tenis femenino que las coronas les llovían por doquier, pero tanto han cambiado las cosas en el circuito que a la menor se le hará muy difícil revalidar su título en el torneo de Key Biscayne.
El evento está catalogado como un quinto Grand Slam después del Open de Australia, Roland Garros, Wimbledon y el US Open, por ser el torneo de Serie Masters más prestigioso.
En esta ocasión el certamen otorga premios por 6,5 millones de dólares (3.046.925 los hombres y 3.115.000 las mujeres), además de puntos para los escalafones de la ATP y WTA.
Las hermanas Williams se han impuesto en seis de las últimas ediciones del certamen -Serena (2002, 2003, 2004) y Venus (1998, 1999, 2001).
Conforman el escuadrón ruso en la rama femenina María Sharapova (N.3 en la WTA), Elena Dementieva (5) -subcampeona de este torneo-, Anastasia Myskina (6), Svetlana Kuznetsova (7), Vera Zvonareva (11).