Monseñor José Dimas Cedeño insistió ayer en la necesidad que la población no confunda, ni entremezclar el sentido de la Semana Santa con una fiesta común y corriente como el Carnaval.
El prelado indicó que estos días de celebración cristiana no deben ser utilizados como días para planear excursiones a playas o ríos.
"La gente debe vivir el ambiente espiritual de la Semana Mayor en pleno recogimiento y meditación", dijo.
Dimas Cedeño aseguró que otras religiones adquieren un compromiso más espiritual para sus celebraciones, mientras que los católicos prefieren hacer de Semana Santa días de asueto y rumba.
SACRIFICIO REDENTOR
El Viernes Santo es el día de pasión y muerte del Señor y del ayuno pascual como signo exterior de nuestra participación en su sacrificio.
Para quienes profesan la religión cristiana no es día de llanto ni de luto, sino de amorosa y gozosa contemplación del sacrificio redentor.
En este día conmemorar la pasión y la muerte de Cristo, quien nos aparece como el Siervo de Dios anunciado por los profetas, el Cordero que se sacrifica por la salvación de todos.
La cruz es el elemento que domina toda la celebración iluminada por la luz de la resurrección, nos aparece como trono de gloria e instrumento de victoria; por esto es presentada a la adoración de los fieles.