Un pequeño de seis años murió ahogado en la corriente del río Conaca, en Ocú, Herrera.
Según versiones, el niño se sumergió en el río sin que ninguna persona adulta lo vigilara. Sus padres no estaban en el lugar.
El levantamiento del cuerpo estuvo a cargo de los funcionarios de la Personería de Ocú.
Los moradores del lugar se mostraron alarmados ante esa situación, tomando en cuenta que en las áreas rurales de la provincia es una costumbre bañarse diariamente en el río durante el verano.
Sobre el tema de las muertes por inmersión, Moisés Quintero, del SINAPROC en Herrera, dijo que es importante que se sigan las precauciones en los caudales de los ríos. Las personas tienen que ser cautelosas.