Ni siquiera ha comenzado a rodar el proyecto de autobuses articulados, denominado Transmilenio, y ya hay voces contrarias a la implementación de semejante obra para modernizar el transporte público en ciudad de Panamá.
Eduardo Lugo, Directivo de la Comisión de Transporte de la Asociación Panameña de Ejecutivos de Empresa (APEDE), criticó a las autoridades del Tránsito por no divulgar lo que se hace para modernizar el sistema de traslado de pasajeros capitalino.
“Los empresarios de negocios estamos sumamente preocupados por el secretismo de la Autoridad del Tránsito y Transporte Terrestre (ATTT) por la colocación del Transmilenio. Nadie sabe lo que pasará”, denunció Lugo a este medio.
Según el empresario, “muchos edificios y servidumbres de negocios corren el peligro de ser derribados por el paso de las proyectadas rutas por donde pasará, supuestamente el Transmilenio, una obra de gran envergadura que será realizada, al parecer, por un consorcio colombiano y que reemplazará a los viejos vehículos del transporte colectivo capitalino, los mal llamados por las personas “Diablos Rojos”.