Cuando pequeños, disfrutamos por lo menos dos temas dedicados a los maestros. Uno de ellos ejecutado magistralmente por Roberto “Papi” Brandao. Ese tema desglosa las luchas que ha tenido que librar a través de la historia el gremio de los educadores por sus reivindicaciones y derechos.
Otra de las piezas musicales dedicadas a los educadores era interpretada por Dimas Sandoval, un músico de Veraguas seguidor del estilo inconfundible del “Maestro” Dagoberto Yin Carrizo.
Durante esta semana se desplazan por todo el territorio, por diferentes medios, sea autos, aviones, cayucos, barcos, lanchas o caballos.
Algunos tienen que viajar a puntos muy lejanos a enseñar las primeras letras y números a humildes panameños, muchas veces en total olvido y abandono.
En definitiva, los educadores forman una de las piezas más imprescindibles de los engranajes que mueven el desarrollo de la patria. En alguna forma están muy ligados profundamente a nuestra tierra.
Son ellos los encargados de enseñar a las nuevas generaciones el valor del respeto a la familia y a la patria. El amor a nuestra cultura e identidad nacional.
Pero, aparte de la docencia, también hay maestros en diferentes áreas de nuestra cultura. Son pocos los que pueden llevar ese sello distintivo. Merecen ese calificativo acordeonistas como Rogelio “Gelo”Córdoba, Daniel Dorindo Cárdenas, Ceferino Nieto, el aludido Yin Carrizo. Por supuesto, Manuel Fernando Zárate, Dora de Zárate y todos los demás que enriquecen nuestro folclore y cultura.
Todos ellos han dejado un gran legado, un camino allanado por donde transitar y aprender de sus lecciones. A ellos les dedicamos hoy este artículo.