Viernes 12 de marzo de 1999

 








 

 


EDITORIAL
Después de las maduras; vienen las duras

El régimen perredista inaugurado por el mandatario Ernesto Pérez Balladares con pompas y platillos se caracterizó por presentar una imagen de boato, de espectacularidad en el gasto viajero, con ambiciosos planes y monumentales proyectos, para los cuales se realizaron más de ochenta y dos giras al extranjero con acrecentados séquitos y despliegues.

Ahora, ante el inminente descalabro de la consecución de empréstitos, que apuntan a desbalancear en más de ciento ochenta y cinco millones de balboas las disponibilidades financieras, el gobierno busca imponer medidas capaces de mantenerlas en balance, recortando en sectores sensitivos del quehacer burocrático, que estima evitará un déficit fiscal, con sus consecuencias y prospectivas dañinas.

Hoy, los personeros de cúspide del régimen acuerdan contener el desfase que ofrecen los ausentes aportes en créditos internacionales, recortando en Obras Públicas, Educación, Salud, Economía, Desarrollo Agropecuario y otras instancias; decisión que pondrá de relieve los equívocos y yerros que el régimen al mando comete en la vida económica y fiscal panameña.

El endeudamiento de Panamá con agencias foráneas de financiamiento se acrecentó en más de mil seiscientos millones de dólares, durante la gestión presidencial actual, y los pagos por estos servicios crecidos demanda casi el treinta por ciento de los ingresos directos; realidad que castigará con dureza al gobierno que alcance el solio en las elecciones de mayo próximo.

En Colombia, hermana república con la cual nos unen lazos de históricos afanes y familiaridades, se cita en los estrados políticos la expresión vertida por el Presidente Marroquín, quien llevó el país a la cruenta "Guerra de los Mil Días", al cuestionársele sobre sus manejos gobernamentales, al decir "Después de mí: el Diluvio".

Tal calificativo cabe aplicarlo al momento panameño cuando a escasos cinco y medio meses para fenecer el régimen "del pueblo al poder", busca mediante subterfugios y acomodos formales, disimular la crisis triunfal que cabalga en el Estado panameño.

Los deterioros del vivir cotidiano; los desmejoramientos de la calidad de vida de las mayorías; el encumbramiento de una cohorte de escogidos y favoritos del Gobierno Balladares, castigarán el juicio histórico sobre este mando quinquenal, y asimismo reclamarán del régimen triunfante de mayo, las rectificaciones urgentes y profundas que tales descalabros merecen.

 

 

 

 



 

AYER GRAFICO
La Plaza de Toros de Parita, una de las pocas con esa característica


CREO SER UN BUEN CIUDADANO
Sin embargo, aplico la Ley con burocratismo


OPINIONES




 

 

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