En el hogar, los inconvenientes no faltan y la mayoría de veces son pequeños problemas que podemos resolverlos nosotros mismos en el hogar. Aquí te traemos algunos de los problemas más frecuentes y cómo resolverlos:
- Para eliminar los depósitos minerales de la ducha: una manera de quitar la cal de la roseta o teléfono de la ducha, sin necesidad de desarmarla, consiste en mezclar dos tazas de agua tibia y dos tazas de vinagre, y sumergirla dentro por una hora.
- Cambio de cerradura: es conveniente llevar las medidas de la cerradura que se desea cambiar, o hacer un molde de la misma, para comprar una con las mismas dimensiones. Desatornillar la vieja cerradura, y sustituirla por la nueva, asegurándose de que la madera de la puerta esté en buenas condiciones, de lo contrario, masillar la puerta y dejar secar antes de sustituirla.
- Limpieza del cajón de la lavadora: los fabricantes recomiendan un lavado sencillo y frecuente. Para la correcta limpieza, se saca el cajón y se coloca bajo el grifo hasta que se desprenda todo resto de sustancias.
- Bisagras flojas: con el uso y las sucesivas contracciones y dilataciones, las bisagras de las puertas se aflojan. Para bisagras nuevas, basta con ajustar los tornillos. Si el problema es mayor, existen varias soluciones, retirar las bisagras, y colocar un trozo de cartón debajo, y colocarlas nuevamente, para que ajusten en el hueco correspondiente.
- Cajones con problemas: si la madera se ha hinchado y el cajón no corre, seguramente es por la humedad. Es conveniente trasladar el mueble a otra habitación, donde no haya humedad, durante dos semanas, para que se seque y retorne a su forma original. Si el problema es constante, lo mejor es cepillar la madera (con un cepillo de carpintero), para rebajarle algunos milímetros. Si el problema son los rieles, lijarlos y lubricarlos con cera de vela o parafina.