El Gobierno nacional reaccionó ayer ante el enfrentamiento que se registró el pasado sábado en la frontera de Panamá con Colombia, y señaló que "bajo ningún concepto permitirá que el territorio panameño sea utilizado, en ninguna de sus partes, por grupos irregulares para el narcotráfico y otras actividades ilícitas conexas".
El comunicado oficial justifica la acción de las unidades del Servicio Nacional de Fronteras, ya que "fue actuando de conformidad con los principios del Derecho Internacional, y se mantiene al margen de los asuntos internos de la República de Colombia".
PROCEDENCIA
El Servicio Aeronaval (SENAN) de Panamá confirmó que se sospecha que procedían de Colombia los diez ocupantes de tres lanchas rápidas que protagonizaron un enfrentamiento a tiros con la patrullera "Ligia Elena", hiriendo a uno de los efectivos panameños.
Semanas atrás, en otro incidente armado, tres supuestos guerrilleros colombianos fueron abatidos por unidades del Servicio de Fronteras de Panamá en la selva de Darién.
"En este operativo, la embarcación patrullera 'Ligia Elena' P-302 sufrió daños, como consecuencia del intercambio de disparos con las personas que ocupaban las tres lanchas rápidas, las cuales aparentemente habían salido de territorio colombiano", indica un comunicado del SENAN.
El herido de bala fue identificado como Jonathan Minera, del SENAN, dijo a Acan-Efe el portavoz de esa fuerza, Vladimir Rodríguez, quien precisó que el enfrentamiento se registró cerca a Isla Mono, a pocos kilómetros del límite con Colombia.
Minera "está fuera de peligro" tras recibir atención médica por el tiro que le perforó la pierna izquierda, expresó.
El secretario de Prensa de la Presidencia, Alfredo Prieto, dijo a Efe poco antes que "el enfrentamiento se produjo alrededor del mediodía, entre los desconocidos que ocupaban tres lanchas rápidas desde donde abrieron fuego y una patrullera del Servicio Aeronaval".
Al escapar, las tres lanchas encallaron en Isla Mono, por lo que las autoridades han desplegado una persecución aerotransportada para capturar a la decena de sus ocupantes, indicó, por su parte, el portavoz del SENAN.
Semanas atrás en otro incidente armado tres supuestos guerrilleros colombianos fueron abatidos por unidades del Servicio de Fronteras de Panamá en la selva del Darién, cuyos cadáveres están en la capital panameña hasta determinar su verdadera identidad.
La tupida selva del Darién, que sirve de límite entre Panamá y Colombia, es desde hace años paso frecuente de irregulares, contrabandistas, traficantes de seres humanos, drogas o armas y emigrantes de diversas latitudes, pese a que ambos países han establecido mayores controles de seguridad.