Los residentes de los sectores de Santa Rosa y El Martillo, en el distrito de San Miguelito, reclamaron ayer, domingo, mayores medidas de seguridad por parte de la compañía que desarrolla los trabajos de instalación de tuberías para el proyecto de saneamiento de la bahía. Además exigen agilizar las obras, porque ya se están colmando de los inconvenientes que vienen soportando desde hace un mes y no se observan mayores avances.
La mañana del referido día hubo desprendimiento de tierra, hay paredes y muros de residencia rajados. Las excavaciones tienen una altura de un edificio de casi tres pisos y la única medida de protección es una cinta de plástico. Si algún niño o un adulto se cae, de seguro que se mata, exclamó molesto Heraclio De León.
Por su parte, Luis Ramírez dijo que parte del barrio está aislado desde hace varias semanas. El carro de recolección de la basura no puede entrar, la gente que tiene autos debe dejarlos en los centros comerciales cercanos y expuestos a que se lo roben, aseguró.
Mientras, Fernando Ortega alegó que él y su familia tiene que hacer malabares y caminar cerca del abismo para poder entrar y salir a sus hogares. Las señoras mayores prácticamente están presas en sus casas, porque como no tienen la agilidad de un joven no pueden salir porque se exponen a un accidente que puede ser fatal.
Ayer, cuando se dieron los derrumbes, no había personal de la compañía, salvo los agentes de seguridad que custodian la maquinaria de la constructora.