Repito que tengo miedo de perder el Panamá donde he vivido toda mi vida.No solamente porque se ha convertido en un sitio violento, con ejecuciones por narcotráfico extranjero. También porque ese proceso de descomposición social se ha iniciado con el irrespeto a la autoridad y a los mayores.
Cuando era niño se respetaba a los educadores. Ahora no es de extrañar que un padre de familia molesto llegue a agredir a un maestro o a un profesor.
Los mismos padres han perdido su cuota de respeto ante sus hijos.
No es raro encontrar niños que se burlan de sus padres, no les hacen caso a su orientación y prefieren la de los "amiguitos" de la pandilla.
He visto nietos burlarse de sus abuelos por su forma de hablar, caminar y comer. Esto no se podía imaginar hace más de medio siglo.
A lo mejor todo comenzó cuando unos "genios" descubrieron que causaba "traumas" en los chiquillos recibir una nalgada, correazo o grito para corregir su mala conducta.
Parece que los valores como honestidad, trabajo, decir la verdad están desapareciendo de Panamá. Ahora hay quienes se extrañan cuando un niño obedece a sus adultos...
También esa pérdida de valores llega a la vida común. El "juegavivo" la bellaquería y el no-me-importa dirigen la existencia de muchos panameños. No les importa que se esté derrumbando una sociedad decente, pacífica y de respeto, como éramos antes.
No comprar un objeto robado, algunos lo consideran señal de "tonto". Se ríen cuando se les habla de ser honestos.
Antes los vecinos eran amigos. Ahora en muchas barriadas del país no se conocen los vecinos. Es más, aumentan las quejas en las corregidurías por problemas de vecindario.
Hay padres que alientan a sus hijos a pelear con los vecinitos para demostrar que "son hombres".
Hacen una fiesta de fin de semana y ponen la música a todo volumen, sin importarles la tranquilidad y descanso de los vecinos.
No les extrañe que boten la basura en cualquier lado sin protección, y tengan perros sueltos que la derramen.
Cada día, los muchachos estudian menos y pasan más horas "chateando". Por eso al llegar a la Universidad son "analfabetos con títulos", y fracasan en los exámenes de admisión...
(Sigue)