Lunes 15 de febrero de 1999

 








 

 


FAMILIA
Lucha contra las drogas

Redacción
Crítica en Línea

Debido a que las reducciones de disponibilidad de drogas siguen siendo una alta prioridad, esta Estrategia fija las metas pertinentes como sigue :

Objetivo 1994: 1) Reducción por debajo de un nivel básico (por determinar) en las cantidades estimadas de cocaína, marihuana, heroína y drogas peligrosas que entran a Estados Unidos, y

2) Reducción del 10 por ciento por debajo del nivel de 1991 en la cantidad de personas que informan que la cocaína, la marihuana, la heroína y las drogas peligrosas son fáciles de conseguir en sus comunidades.

Objetivo 2002: 1) Reducción por debajo de un nivel básico (por determinar) en las cantidades estimadas de cocaína, marihuana, heroína y drogas peligrosas que entran a Estados Unidos, y

2) Reducción del 35 por ciento por debajo del nivel de 1991 en la cantidad de personas que informan que la cocaína, la marihuana, la heroína y las drogas peligrosas son fáciles de conseguir en sus comunidades.

Producción nacional de marihuana. Se estima que la producción nacional de marihuana suministra en la actualidad el 18 por ciento de esa droga disponible para el consumo en Estados UNIDOS. En cantidades absolutas, ha estado aumentando en años recientes hasta la iniciación de campañas nacionales importantes de erradicación de la marihuana. Una cosecha grande de marihuana nacional no sólo es inconcebible en sí misma, sino que debilita las iniciativas estadounidenses necesarias contra las drogas en el extranjero. No podemos esperar que las otras naciones emprendan campañas vigorosas contra las drogas dentro de sus fronteras si nosotros no lo hacemos en nuestro propio país.

La primera Estrategia Nacional de Control de Drogas estableció metas para la reducción de la producción nacional de marihuana. Posteriormente, sin embargo, se consideró que la información y el método que se usaron para estimar la producción necesitaban revisión. El Informe de la Comisión de Usuarios Nacionales de Información de Inteligencia sobre Narcóticos estima la marihuana neta disponible en Estados Unidos, pero los estimados del año previo con frecuencia son revisados debido a nueva información de inteligencia, haciendo difícil por lo tanto las comparaciones de año a año. Se puede obtener fácilmente otra información, como la cantidad de marihuana erradicada, precios callejeros y evidencia casual de la disponibilidad, pero estos datos son más indicativos de la eficacia de las actividades policiales que la de producción bruta de marihuana.

Debido a que la reducción de la disponibilidad de marihuana cultivada nacionalmente sigue siendo un punto de referencia de la resolución nacional contra las drogas, prosiguen los esfuerzos para obtener una medida más precisa de nuestro progreso en esta área y se informará sobre los mismos en la Estrategia de 1993.

Actitudes de los estudiantes hacia el uso de drogas. Una de las condiciones previas necesarias para el progreso nacional ulterior contra las drogas es que su uso se considere cada vez más como conducta inaceptable (particularmente por los jóvenes). En los años recientes la Encuesta de Alumnos de Ultimo Año de Escuela Secundaria ha indicado que son cada vez más los estudiantes que consideran desfavorablemente el uso ilegal de drogas. Aun así, hacen falta una educación eficaz y acciones preventivas para ayudar a reducir el porcentaje cada vez menor de jóvenes que todavía no deploran el uso ilegal de drogas.

Se estima que en 1988 unos 728.000 estudiantes de último año de escuela secundaria de un total de 2,8 millones informaron que no desaprobaban el uso ocasional de marihuana; 305.000 información de una actitud similar respecto al uso experimental de cocaína, y 107.000 respondieron de igual manera sobre el uso regular de cocaína. Fundándose en esta información, la primera Estrategia Nacional de Control de Drogas fijó las siguientes metas para la reducción de la cantidad de alumnos de último año que informaban sobre esas actitudes: 10 por ciento en cada categoría después de dos años, y 50 por ciento en cada categoría en 10 años.

La información de la Encuesta de Alumnos de Ultimo año de Escuela Secundaria de 1990 indica que la cantidad de alumnos que informaron que no desaprobaron el uso ocasional de marihuana ha bajado el 30 por ciento (a un estimado de 512.000); respecto al uso experimental de cocaína declinó el 27 por ciento (a un estimado de 223.000) y respecto al uso de marihuana descendió el 18 por ciento (a un estimado de 87.000). En cada uno de los casos estas cifras cumplen las metas de la Estrategia con respecto a las actitudes de los estudiantes.

La Estrategia Nacional de Control de Drogas de 1990 aumentó las metas para cada una de esas categorías al 20 por ciento en dos años y al 50 por ciento en 10 años. La información de la Encuesta de Alumnos de Ultimo Año de Escuela Secundaria de 1991 indica que se cumplieron cada una de estas metas: la cantidad de alumnos que informaron que no desaprobaron el uso ocasional de marihuana bajó el 29 por ciento por debajo de la cifra básica de 1988 (a un estimado 520.000, ligeramente superior a la cifra 1990), para el uso experimental de cocaína declinó el 47 por ciento (a un estimado de 161.000), y para el uso regular de cocaína mermó el 36 por ciento (a un estimado de 68.000).

La Estrategia ha revalidado y revisado de manera ascendente sus objetivos pertinentes, como sigue:

Meta: Reducción del 20 por ciento de la cantidad de alumnos de último año de escuela secundaria que informan que no desaprueban el uso ilegal de drogas.

Real: Meta cumplida. Los alumnos de último año de escuela secundaria que no desaprueban el uso de marihuana, el uso experimental de cocaína y el uso regular de cocaína declinaron el 29, el 47 y el 36 por ciento, respectivamente.

Objetivo 1994: Reducción por debajo del nivel de 1988 de la cantidad de alumnos de último año de escuela secundaria que informan que no desaprueban las drogas ilegales: marihuana, 45 por ciento; uso experimental de cocaína, 55 por ciento, y uso regular de cocaína, 45 por ciento.

Objetivo: Reducción del 70 por ciento por debajo del nivel de 1988 en la cantidad de alumnos de último año de escuela secundaria que informan que no desaprueban el uso ilegal de drogas.

Podemos derivar alguna satisfacción de los progresos que hemos hecho hasta la fecha respecto a estos indicadores, y otros datos y encuestas confirman estas tendencias. Pero sería un grave error llegar a la conclusión de que nuestra tarea está terminada, o que el problema de las drogas desaparecerá si mantenemos el nivel actual de esfuerzo. Queda mucho por hacer, y debemos estar siempre alertas contra la posibilidad de que las tendencias alentadoras que estamos viendo puedan detenerse o incluso revertirse. No obstante, vamos por el buen camino, y si el gobierno, el sector privado y los individuos mantienen el curso, haremos aún más progresos. Las siguientes páginas describen con más detalles los esfuerzos que el gobierno federal intenta hacer, y lo que pueden hacer los demás.

 

 

 

 

 







 

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