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Él es ingeniero industrial. Ella, abogada. Cada uno tiene una camioneta de lujo cuatro por cuatro, valoradas cada cual en 60 mil balboas, aproximadamente. Sin embargo, él no consiguió su auto administrando un banco; y ella no lo hizo litigando en los tribunales. Ambos lo lograron cantando, y tocando acordeón, 24 días al mes.
Sammy y Sandra Sandoval, quienes tienen 18 años en los escenarios con su propio conjunto, en un reciente baile aceptaron conversar con "Nuestra Tierra" y abrir sin reservas su diario personal.
Palabras más, palabras menos, esto fue lo que dijeron:
Nuestra Tierra: Sammy ¿Ha cambiado el público de la música típica en todo este tiempo que llevas tocando?
Sammy: El público no cambia, crece. Cada vez más personas se agregan a la fanaticada. A mucha gente le están gustando los bailes. Son gente de diversos sectores sociales la que se está agregando.
N.T. ¿A qué se deberá?
Sammy: Es una fiebre que hay, y que nada la detiene. Ya comenzó, y es algo así como un arraigo a todo lo que sea panameño. Esto va pa'lante, y llegará hasta tal punto que reventará en el mundo entero como el ballenato y como el merengue. Además, hay un fenómeno: cuando la gente está triste, se quiere olvidar de los problemas y divertirse. Buscan ratos de alegría para olvidar, y pasarla mejor aunque sea un momento. El baile típico le está proporcionando esas horas de alegría sana que el panameño está buscando. Por eso es que, a pesar que le país está parado, la actividad bailable está cogiendo más auge.
N.T. ¿Y tú que piensas, Sandra?
Sandra: El panameño nunca va a dejar de fiestar. La situación puede estar mala, buena, o requetemala: la gente siempre busca en la música un escape ante la mala situación. Aunque estén limpios, siempre encuentran dinero para ir a un baile. Y por eso sé que la música típica nunca va a decaer... porque al panameño le gusta mucho la parranda.
N.T. ¿Qué responsabilidad tienen tú y tu hermana en este "boom"?
Sammy: Estamos muy contentos porque gracias a nosotros se ha dado este cambio en Panamá; gracias al apoyo de las personas que conforman nuestro grupo. Cuando era un estudiante e íbamos a la discoteca, veía que cuando ponían un disco típico la gente se sentaba, y hasta se enojaba. Entonces me prometí lograr que los jóvenes asistieran a los festivales típicos, y que admiraran a los músicos nuestros como lo hacen con los extranjeros... ¡y vamos hacia allá!
N.T. ¿Cómo pudiste estudiar la ingeniería industrial si te trasnochas tanto?
Sandra: Antes no había tanto toque, pero de todas maneras era muy difícil. Estudiaba cuando se acababa el baile, o en el camino. Si había que hacer un examen, hablaba con el profesor para hacerlo después, o antes. Gracias a Dios los profesores me comprendían y me cambiaban los exámenes. Hubo semestrales que contesté completamente dormido.
La ingeniería industrial se debe terminar en cinco años... "Yo la terminé en siete".
N. T. Sandra ¿Eres abogada?
Sandra: Hace un año.
N.T. ¿Estás ejerciendo? ¿Eres la que lleva los asuntos legales de "Los Patrones de la Cumbia?
Hago algunas cositas, pero no mucho. Ejercer me quitaría mucho tiempo. Cada vez que hago alguito tengo que dejar de dormir un poco, y eso es mucho sacrificio.
N.T. ¿Y cuántas horas al día le dedicaste a los estudios?
Sandra: Yo estudiaba en los bailes. Cuando hice los primeros dos años de la carrera, que fueron los más difíciles, no estábamos tan pega'os, así que había más tiempo. Después, el publico fue entendiendo y muy poco molestaban... me ayudaban a estudiar.
N.T. ¿Qué le dices a los jóvenes que tienen el futuro por delante y no saben qué hacer?
Sandra: Que Todo en la vida es sacrificio. Si uno quiere comerse un plato de arroz, tienes que ir a la tienda, cocinarlo y comérselo... nada es fácil. Yo me propuse la meta de estudiar, que fue muy difícil, pero todo en esta vida se puede si tienes ganas.
N.T. ¿Estás de acuerdo, Sammy?
Sandra: Yo digo que los muchachos tienen que trazarse metas, tienen que estudiar, para ser profesionales y personas de bien. Que trabajen para que su futuro sea mejor... para engrandecer a Panamá.
N.T. Sammy, siguiendo con este tema, y ahora que vienen los carnavales ¿Qué le dices a los jóvenes?
Para aquellas personas que van a gozar estos carnavales, les pido que se diviertan con cordura, que recuerden que todo tiene su límite, y que hay caminar sin dar malos pasos. "Desorden con orden" es mi lema.
N.T. ¿Cuándo piensas parar para dedicarle tiempo a la familia?
Sammy: Nosotros siempre paramos en días especiales. Este año vamos a tomar unas vacaciones de 21 días...
N.T. ¿Cuándo va a ser eso?
Sandra: En mayo.
N.T. ¿Se van del país o se quedan en Monagrillo?
Nos quedamos aquí.
N:T. ¿Y tú, muchacha?
Sandra: No descanso casi nada. Creo que unos 4 años más de trabajo a este ritmo será suficiente. Cuando llegue ese momento, a lo mejor (no estoy diciendo que va a pasar así), cantaremos solo los fines de semana, o dos veces por semanas... hasta donde el cuerpo aguante.
N:T. ¿Hijos, Sandra?
Sí, quiero tener hijos. Estoy buscando la manera de hacer las dos cosas: cantar y ser madre.
N:T. ¿Es cierto que tu "compañero" es el timbalero, y que lo miras cuando bailas?
Ajá...(lo dice sonriendo)
N.T. ¿Él quiere hijos? ¿Dónde va a estar ese chiquillo cuando ustedes estén de baile en baile?
El niño va a estar adentro, en el toldo... (ríe a carcajadas)... No sé... ni duermo por estar dándole vuelta a ese asunto. ¡Quiero un hijo!
N.T. Sammy, volviendo al asunto de bajar el ritmo de presentaciones ¿Han pensado parar?
Sammy: No hemos pensado en dejar los festivales. Lo que queremos es coger las cosas un poco más suave, porque hay que dejar que la gente descanse. Debemos hacer algo más programado, mejor organizado, es decir, un espectáculo bailable y no tantas presentaciones al año. Tocar menos, pero darle más calidad a la gente.
N.T. ¿Va a costar más la entrada a esos espectáculos?
Sammy y Sandra a la vez: Ja, Ja, Ja...
N.T. ¿Qué música escuchas cuando estás en tu tiempo libre?
Sandra: Cuando termino de cantar lo que menos quiero es bulla. Si la escucho es bajito.
N.T. ¿Algún tipo de música en especial?
Todos los ritmos.
N.T. ¿Alguna cantante típica te inspiró en tus inicios?
Sandra: Sí, como no, Leonidas Moreno, la cantante de Alfredo Escudero. La admiraba mucho a ella, y de tanto imitarla creo que he logrado muchas cosas. Sammy también se inició imitando a Alfredo, y eso porque nuestro padre se lo inculcó, ya que Escudero tiene mucha ejecución. |