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El Chorrillo se convirtió ayer en una zona de combate. La anarquía y el caos se apoderaron de ese barrio cuando los residentes se enfrentaron a los policías antimotines, para exigir la liberación de su dirigente Héctor Avila, arrestado por los desórdenes escenificados hace nueve días.
Los chorrilleros prendieron un auto, lanzaron piedras, palos y bombas molotov contra los policías. Además, se escucharon detonaciones con armas de grueso calibre. Tres antimotines resultaron heridos por disparos de perdigones.
Los antimotines lanzaron grandes cantidades de bombas lacrimógenas y perdigones. El caos provocó que muchas familias salieran huyendo de sus residencias con sus hijos en brazos, una escena que por momentos hizo recordar la invasión de diciembre de 1989.
Treinta chorrilleros, 14 de ellos menores fueron arrestados.
Durante los incidentes el fotógrafo de EPASA, Carlos Girón fue golpeado en uno de sus pómulos con un envase de las lacrimógenas de los antimotines; mientras que los chorrilleros le robaron al periodista chiricano Luis Gaitán. |