La pobreza obliga a las personas a buscar el sustento lejos de sus hogares como al señor Alcides Carpintero, el cual es oriundo de la comunidad de Ñuru la cual esta más allá del Prado, por los lados de Santiago de Veraguas, en donde para llegar a su casa le toma 2 horas en carro y 5 horas caminando ya que en dicho lugar no entra vehículo.
En una casa de barro aguarda la esposa del señor Alcides, su llegada del corte de los cañales cuando finalice la zafra dentro de unos 70 a 80 días con poco alimento que le dejo el señor hasta su llega ya que en estos tiempos escasea y no alcanza para mucho.
“Durante el invierno se hace un trabajito allí para sobrevivir nada más, al igual que se siembra yuca y maíz porque el arroz no da” explicó el señor Alcides.
Los 4 niños asisten a la esuela con el sacrificio de su padre el cual gana unos 4 dólares por tonelada recogida de caña en donde cada camión se lleva de 16 a 17 toneladas de caña, lo cual es repartido entre todos los 14 cortadores ya que “acá nosotros trabajamos para comprar las cosas de la familia y mis cosas”.
La madre de estos pequeños no tiene un trabajo en tanto 3 de los 4 pequeños viajaron este año con su padre al corte de caña para que no pasaran hambre por lo que ya en esta tierra lejana a su hogar el señor Alcides, cocina él o sus hijos los cuales también le llevan agua al cañal para saciar la sed por el fuerte sol de verano.
Todos los años viajan familias enteras a los cortes de caña durante las zafras de verano “por la necesidad allá no comen no hay ni que comer”.
La casa en donde reside el señor Alcides, es proporcionada por el colono que lo contrato el cual los trata de mantener lo más cómodo posible con una casa de bloque y zinc, letrina y agua potable.