La francesa Amelie Mauresmo ganó con autoridad a su adversaria, la rusa Tatiana Golovin, para hacer valer su condición de favorita del Torneo de París (6-7 (5), 7-5 y 6-2) y alcanzar la final, en la que enfrentará a su compatriota Mary Pierce, que ganó a la suiza Patty Schnyder (6-4 y 6-2).
Los deseos organizativos se han cumplido. Y París tendrá la final deseada. A sus dos grandes reclamos. La vigente campeona del Abierto de Australia y a la veterana Mary Pierce, que disfruta de una segunda juventud.
La número uno afrontará su quinta apuesta por el título, que sólo ganó en el 2001, tres ediciones después que Pierce lograra el éxito.