Los salesianos, que tantas veces habían pasado por la ciudad de Panamá, por fin se establecieron aquí en 1907. Dos obispos se interesaron en su venida: Mons. José Peralta y después Mons. Javier Junguito. Su primer trabajo pastoral fue atender la parroquia diocesana San Miguel Arcángel. Luego de un fallido contrato para administrar la escuela nacional de artes y oficios, en 1910 inauguraron su propia obra: el Hospicio San Miguel para los huérfanos de Don Bosco. Este hospicio fue trasladado a Paitilla, 1958, donde dispuso de mejores instalaciones.
Por otra parte, el templo Don Bosco que había sido inaugurado en 1953, se constituyó parroquia en 1965 y fue proclamado basílica menor en 1988. Allí se tuvo una primaria de 1958 a 1998. Actualmente existe un oratorio y centro juvenil.
Mientras tanto, en Paitilla el citado hospicio fue cambiando de orientación convirtiéndose en escuela profesional y tomó el nombre de Instituto Técnico Don Bosco. En 1971 recibió la aprobación del ministerio para incorporarse a la educación formal. Aquí se cuenta con un oratorio atiende a los jóvenes de los barrios vecinos.
La notable veneración del pueblo panameño hacia San Juan Bosco se debe en gran parte a la labor del P. Domingo Soldati.
A las puertas de estas efemérides la Familia Salesiana y en especial los Salesianos de Don Bosco queremos como comunidad de fe y amor, en medio de la Iglesia que peregrina en Panamá, elevar nuestra acción de gracias a Dios, y a la vez lanzarnos con renovado empeño a ser para los y las jóvenes panameños signos y portadores del amor de Dios.
El CENTENARIO DE DON BOSCO EN PANAMÁ quiere ser un acontecimiento celebrativo y comprometedor en la fe que mirando el ejemplo y las enseñanzas de Don Bosco y sus hijos en estas tierras nos lleven a renovar nuestra presencia.