El 24 de agosto del 2004 estudiantes universitarios protestaron por un posible indulto a Posada Carriles, mientras el embajador de Panamá en Cuba, Carlos Zamora preparaba sus maletas para abandonar ese día el país a petición del gobierno nacional.
Durante esa fecha, la presidenta Mireya Moscoso había emplazado a Fidel Castro para que rinda una disculpa pública por amenazar con romper relaciones diplomáticas si decide indultar.