Desde muy pequeño le gustó el mar, y como todo pescador tiene que saber cómo reparar sus redes, desarrolló el arte de coser redes.
José Núñez, aprendió viendo cómo sus mayores cosían las redes, una labor que necesita tiempo y dedicación.
Las redes las compran hechas la que preparan con soga, en los extremos a las cuales les montan láminas recortadas de plomo y la amarran con hilo.
Una vez es lanzada esta red en el mar corre el riesgo de ser rota por las piedras o los pescados grandes como tiburones que las muerden y dañan por lo que cada dos o tres semanas son revisadas y luego cosidas.
“Cuando el trasmallo se rompe tenemos que darle mantenimiento y seguimos adelante en la pesca” explicó Núñez.
Casi la mayoría de los pescadores artesanales de Santa Clara cosen sus propios trasmallos y los que no saben hacerlo tienen que pagar unos B/. 10.00 la hora por el trabajo.
Unas 250 brazas de altura por 200 brazas de largo es el trasmallo que cose el señor Núñez.
Una vez reparado el trasmallo se retorna al mar para continuar la pesca en donde salen desde muy temprano en la mañana para retornar en la tarde con unas 800 a 1, 000 libras de pescado que venden en la playa.