DAVID, Chiriquí. Cuando los tres espadachines lograron aplomarse, dejaron sin defensa al resto de las huestes. El Rey de los deportes contaba con el mejor de los ejércitos, figuras destacadas que, con los años, han dado todo en las batallas.
Fue cuando la obra del dramaturgo francés Alexandre Dumas tomó fuerza. La obra, desde su nacimiento en 1844, está basada en una historia real de un valiente soldado que tenía tres inmejorables amigos.
La historia de tres guerreros llamados Athos, Porthos y Aramis será encarnada en tres lanzadores zurdos, capaces de dominar soldados y ganar batallas de nueve entradas y más.
Chiriquí trae a la serie final, a tres mosqueteros. Tres "lanzachines" de lujo.
Antonio Cuán comanda la tropa, sigue Octavio Espinosa y un espacio más para Joobert Palacios.
Entre los tres, ganaron cinco de los ocho juegos de Chiriquí en la serie de seis. Han sido dominantes de principio a fin, y han implantado la ley del más fuerte en la colina.
Vamos con los detalles de los tres mosqueteros chiricanos..
ATHOS (ANTONIO CUAN):
Antonio Cuán es el de mayor experiencia. Tiene 17 años cumplidos y un campeonato mundial en el bolsillo atrás de su pantalón. Una recta que le camina a buena velocidad, pero su curva que rastrilla el piso es su mejor arma.
Tiene temple de acero, no teme, va a la guerra desde el mismo primer contacto con la plancha de lanzar. En la serie regular, estuvo flojo, pero ha mejorado notablemente.
Será un "duro de matar" en todos los sentidos y su experiencia le acompañará, como la fuerza de un guerrero.
PORTHOS (OCTAVIO ESPINOSA):
Sencillo, humilde y de extremada serenidad. Un pelotero que no atiende los escalofríos de las tribunas. Su recta asusta y su curva mata. Ha sido dominante en todo el campeonato. Tuvo una serie regular de alarido, y sustentó con base su actuación en la fase de seis equipos.
La serenidad será su aliada, su arma y su fuerza. Dejar caer en la desesperación a sus oponentes es una de sus virtudes.
ARAMIS (JOOBERT PALACIOS):
La figura de Joobert Palacios le da una profundidad al pitcheo de Chiriquí. El zurdo cierra la puerta y deja una rotación de primera línea de cara a la fase final.
Palacios no ha ponchado a muchos en la serie de seis (5), pero ha dado mucho trabajo al lado izquierdo de su defensa. Cuando Palacios trabaja, el campo corto Ahley Ponce deja lucir sus habilidosas manos y pone fuera a muchos peloteros contrarios.
Aramis, el mosquetero de la fe, deja en manos de Dios su actuación. Buena preparación y concentración lo elevan a los primeros planos.
¿Y alguien preguntó por D'Artagnan?
¡Viva, Crítica en Línea el béisbol!
DATO TODOS PARA UNO..
Los zurdos Octavio Espinosa, Jooberg Palacios y Antonio Cuán serán de los más temidos en la serie final del béisbol juvenil, la cual arranca mañana, lunes, en la ciudad capital.