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Resulta difícil explicar qué es el amor, pues se trata de un sentimiento tan profundo y universal que su definición se puede abordar desde innumerables perspectivas.  |
Transmisores de la excitación:
Tal vez, muchos de nosotros navegamos en el mundo del amor sin siquiera saber que en nuestro ser existe alguna hormona que nos hace inclinarnos hacia ese otro ser que no sólo tiene un buen aroma sino que nos enloquece.
Según la doctora Patricia Alvarado, las feromonas son moléculas orgánicas volátiles de gran importancia entre los animales para la transmisión de información al resto de los miembros de su especie.
Ella nos comentó que el término feromona viene del griego y significa “transmisión de excitación”. No obstante, para completar su teoría manifestó que la mayoría de las feromonas son hormonas esteroides y poseen un olor bastante notorio. Y que hasta se ha probado la existencia de este tipo de hormonas en insectos y vertebrados por igual, excepto en aves.
Alvarado expresó que la mayoría de los animales tienen diferentes tipos de feromonas, cada una con una función específica: indicar dónde se encuentra comida, avisar del peligro, señalar territorio o atraer pareja.
¿Y en el ser humano?:
Es probable que las feromonas estén involucradas en la respuesta sexual de nuestra especie, comentó sonriente.
Luego continuó, los científicos saben desde hace mucho tiempo que los olores y aromas subliminales -atractores sexuales o feromonas- influyen la forma en que los animales se desarrollan, buscan pareja, establecen lazos y cuidan de sus crías.
Hoy, recientemente han descubierto que el animal humano no es la excepción, los olores pueden acelerar la pubertad, controlar el ciclo menstrual femenino e incluso influir en la orientación sexual de un individuo, enfatizó.
Inclusive, exclamó las feromonas nos ayudan a distinguir a los amigos de los extraños, permiten que los niños y sus madres formen vínculos que los mantendrán unidos de por vida, afectan la frecuencia con que tenemos relaciones sexuales y nuestra elección de pareja para hacerlo; las feromonas afectan hasta la forma en que nuestro cerebro se desarrolla, lo que recordamos y la forma en que aprendemos.
La especialista dijo que los olores son la sal de la vida, sustancias químicas complejas y al mismo tiempo lo más inmediato al entendimiento.
Por si usted no lo sabe, los seres humanos tienen glándulas en la base de los folículos capilares, especialmente los de la zona de las axilas y de la región genital, que producen sustancias químicas aún no identificadas cuyo olor parece atraer a los miembros del sexo opuesto. ¡Seguramente será esta la forma más concreta de encontrar nuestra media mitad!.
Antes de concluir, Alvarado afirmó que parece imposible pero cierto, los seres humanos sí tenemos un sexto sentido y vamos por la vida envueltos en una olorosa aura de feromonas. Por ende, ahora entenderás que en la vida es más importante tu fragancia que tu look y eso sí no es mentira...
Síntomas más frecuentes del enamorado:
Luego de una exhausta investigación con mujeres y hombres enamorados quienes nos describieron en detalle su tormento y estados ardientes, les presentaremos los síntomas del enamoramiento a causa de un aroma, tan, pero tan profundo, que no los hará vacilar.
Sólo te recomendaremos esta vez no olvidar que los especialistas en la materia sostienen que la mejor pócima para suavizar los efectos del virus del encanto se llama “sentido del humor”.
Se dan casos en que la persona afectada se siente la más feliz del planeta y puede manifestar ese gozo sonriendo o llorando sin razón aparente, dando brincos y tratando de explicar a diestro y siniestro la emoción que le embarga. Muchos enfermos de amor localizan una presión en la boca del estómago, o describen un curioso “nudo en la garganta” aún cuando en su vida se hayan puesto una corbata. Se despierta una repentina vocación poética pero exclusivamente dedicada a la persona amada. También se producen transformaciones en el temperamento. Así por ejemplo, los tímidos pueden mostrarse osados, y los más atrevidos conducirse con inusitada timidez. Los escépticos se vuelven crédulos y los más confiados empiezan a dudar hasta de su sombra cuando la ven cerca de su ser querido. Es frecuente no poder dormir pero durante el día la persona afectada se la pasa soñando despierta. Se pueden producir obsesiones como la tan frecuente de desear estar a todas horas cerca del ser amado, o en su defecto escuchar su voz al teléfono a cada momento, o recibir sus mensajes vía móvil o Internet continuamente. En los casos más graves, en compañía de la persona amada se pierde la noción del tiempo. El mundo entero parece perder color y contorno, mientras que “esa persona” brilla y te deslumbra. Frecuentemente se dan fenómenos alucinatorios. Hay quien asegura ver al ser amado en todo lo que le rodea, y escuchar su voz en todas las melodías. Aparece una tendencia irrefrenable a utilizar los diminutivos en la comunicación con el ser amado. Personas de todos los países, a todas las edades y en cualquier idioma se refieren a su media naranja en términos como “papi, cariño, amor, pimpollo, mamacita, nenita, ... etc...” No es que se pierda la razón pero se hace todo sin pensar. No es que la persona enamorada se quede ciega pero en lo referente a su amor sólo es capaz de ver lo positivo. No es que esté muerta en vida, pero los afectados viven en las nubes.
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