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En Panamá son muchos los ciudadanos quienes han purgado una pena por algún delito o falta cometida. Las cárceles están llenas de hombres y mujeres que han incumplido las normas de convivencia, por lo cual se les castiga privándolos de libertad.
Muchos de ellos logran libertad después de cumplir la sanción.
En la prisión aprenden algún oficio, y algunos de ellos transforman su manera de ver el mundo del delito, y se rehabilitan.
Sin embargo, cuando salen de prisión e intentan reinsertarse en la vida social, son rechazados por otros que se creen impolutos e incapaces de cometer falta alguna.
Estas personas se dan a la tarea de cerrarle las puertas a todos esos ex convictos que tratan de cambiar y empezar una vida.
Si se trata de mujeres que han estado en prisión, la situación es la misma, y a veces hasta peor, ya que estas señoras muchas veces son madres solteras que se las ven a gatas para echar hacia delante a sus hijos, y con todo en contra pues se les cierran los caminos. |