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El segundo centro del mundo de alto rendimiento, que después de haberse trasladado de Panamá hacia La Florida en 1999, anunció que a partir de finales de enero del 2003, cerrará sus servicios de entrenamientos generales, para la región Centroamericana y el Caribe, dado a problemas de limitaciones financieras, para efectos de continuar con sus programas de desarrollo en el deporte del tenis de campo.
El Sr. Dave Miley, director Ejecutivo de Desarrollo de Tenis de la Federación Internacional de Tenis, con sede en Londres, Inglaterra, manifestó que los señores directivos y técnicos, Gustavo Granito y Nicolás Guizar, llegaron a la conclusión de que este significativo programa de desarrollo no podría continuar desempeñándose, dado a los múltiples problemas financieros, que el mismo confrontaba para efectos de lograr sus objetivos. Igualmente señala un comunicado enviado a todas las federaciones de la región en cuestión, que la representación regional de la ITF continuará con su sede y autoridad en el estado de Florida de USA, para efectos de continuar con políticas de desarrollo del tenis de la zona Centroamericana y del Caribe.
Sobre esta desalentadora noticia, la cual impacta negativamente las futuras perspectivas del tenis nacional y regional, la Federación Panameña de Tenis se ve en la obligación de hacer un pronunciamiento crítico, ante los niveles de eficiencia y eficacia, que la dirigencia del tenis regional de la ITF, identificada en la persona el señor Gustavo Granito, como de igual manera de su cuerpo técnico, en la persona del señor Nicolás Guizar, dirigieron este significativo programa, llevándolo al final, a la triste realidad de una clausura, lo que sin duda alguna afectará el presente y futuro de este innovador deporte, tanto a nivel del país, como internacionalmente en región.
Inicialmente en 1996, este programa de Segundo Centro de Alto Rendimiento del Mundo de la ITF, se le adjudicó a Panamá dado al interés particular de la Federación Panameña de Tenis, quien tuvo que competir con 5 países de la región, y la altruista participación de la familia de los señores Fredd Maduro y su esposa Norma de Maduro, quienes aportaron el capital para los efectos de construir el grandioso centro ubicado en los Llanos de Curundú, con un fin único social y deportivo, además de la significativa función y aportación del ARI, por el gobierno de Panamá, en la persona del Dr. Nicolás Ardito Barletta, además de la participaciones de empresas patrocinadoras, amigos del tenis, atletas y padres de familia, quienes en un as de entusiasmo, hicieron posible, lo que hoy es un orgullo, por iniciativa del deporte nacional. |