Mineros chocan con policías antimotines,
hieren a agentes y toman rehenes
Rumania
AP
Grupos de mineros en huelga
con bastones y explosivos de fabricación doméstica chocaron
ayer con policías que trataban de impedir su marcha hacia la capital
rumana. Por lo menos una docena de agentes policiales resultaron heridos
y otros fueron tomados rehenes.
La policía utilizó gas lacrimógeno y bombas de
humo para tratar de dispersar a los mineros, que exigían aumentos
de salarios, pero los agentes se retiraron de su barrera vial al ver a la
muchedumbre enardecida.
La televisora privada Antena 1 dijo que medio centenar de policías
fueron tomados como rehenes.
``Los mineros atacan de un modo organizado como si fueran un ejército'',
dijo el vocero del gobierno Rasvan Popescu. ``Han tomado prisioneros a varios
policías''.
La violencia surgió cuando los mineros rechazaron la oferta del
gobierno para continuar las negociaciones destinadas a poner fin su huelga
de 16 días, y emplazaron unos 3.400 agentes especiales a lo largo
de la principal carretera hacia Bucarest.
Los agentes arrestaron a un número no especificado de mineros
que trataron de atravesar las barreras policiales.
Las autoridades están determinadas a impedir un brote aún
mayor de violencia. En dos visitas previas a la capital rumana, en 1990
y 1991, los mineros se amotinaron durante días y dejaron un saldo
de nueve muertos y docenas de heridos.
Una de esas visitas ocasionó además la caída del
gobierno.
El primer ministro Radu Vasile nombró previamente a un grupo
gubernamental para negociar con los mineros, pero estos insisten en que
el gobernante asista personalmente a las negociaciones.
Los mineros exigen un 35 por ciento de alza en sus salarios y el equivalente
de 10,000 dólares en indemnización por despido. Los mineros
ganan un promedio de 209 dólares mensuales, alrededor del doble del
salario promedio nacional.
El gobierno dice que no puede satisfacer tales demandas.

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