La gesta heroica del 9 de enero de 1964 entre los panameños está en el olvido, pero para la madre del primer mártir caído, Ascanio Arosemena, son 42 de llorar a su hijo.
La tumba del patriota es visitada siempre por Marcelina Chávez, una madre quien sufre la indiferencia de muchos conciudadanos que toman esta fecha como un día de asueto, y no de reflexión por la situación en que se encuentró el país durante esa fecha nefasta.