Hoy, cuando el reloj marque las 12 medianoche y se inicie un nuevo año, miles de personas pondrán en práctica los ritos y estrategias para que le llegue la prosperidad, el amor y el dinero.
Hay desde las tradicionales costumbres como la de pasear en la cuadra de tu casa con una maleta para viajar, hasta aquellos que se comen las doce uvas y luego cuentan cada una de las semillas. Sin embargo, si ya has probado algunos de los rituales conocidos, te damos para que pruebes otros que quizás te resulten más beneficiosos.
DINERO EN CASA
Si quieres que la abundancia entre a tu casa, a las doce en punto ten siete granos de lentejas crudas en tus manos, y arrójalas al aire.
AMOR
Si deseas que la armonía continúe con tu pareja sumerge en una copa de sidra o champaña el anillo de matrimonio o compromiso.
PLATA
Al dar las doce campanadas, toma fuertemente un dólar entre tus manos, por lo menos durante un minuto. Después lo guardarás en una bolsita verde que previamente habrás cosido con hilo verde.
También puedes colocar unas monedas en las esquinas de cada habitación de tu casa, el día 1 de enero a las doce del día. A las 6 de la tarde del mismo día retira las monedas de las esquinas y las guardas en una bolsita roja durante todo el año.
VELAS
Este ritual debes comenzarlo aproximadamente una hora antes de que se acabe el año (encendido de las velas) y terminarlo diez minutos después de haber entrado al Año Nuevo (momento en el que se apagan las 4 velas que necesitarás).
Orienta las velas hacia los puntos cardinales, de tal forma que la vela blanca apunte al norte, la dorada al este, la roja al sur y la plateada al oeste.. Enciende las velas en el sentido de las agujas del reloj, primero la blanca, luego la dorada, después la roja y por último la plateada..
Concentra tus pensamientos hacia el objetivo que quieras conseguir para el próximo año. Si deseas, lo escribes previamente. Luego te imaginas que ya conseguiste todo lo solicitado, visualiza sin temor que tus deseos ya fueron cumplidos.
Pasados diez minutos, apaga las velas sin soplarlas, sofócalas con un apaga-vela o una cucharita. Y ahora sí, ya puedes desear o desearte ¡Feliz Año Nuevo!