El cadáver del ejecutado Sadam Hussein fue trasladado a bordo de un avión estadounidense hacia Tikrit, donde ha sido entregado a líderes tribales para su sepultura en la ciudad de Ramadi.
El exdictador de Irak había sido condenado a la ahorca. El Partido Baath, de Sadam Hussein, exhortó a los iraquíes a "atacar sin piedad" a la ocupación estadounidense y a Irán para vengar la ejecución, pero advirtió a sus seguidores de que no sumerjan al país en una guerra civil.
El ex dictador fue ahorcado a cara descubierta, tras rechazar que le cubrieran la cabeza, como es habitual en este tipo de ejecuciones. Dos hombres encapuchados le pusieron la soga al cuello a Sadam.