EDITORIAL
Fin de Año
Hoy cae la última hoja del calendario del año 2003. El fin de los 365 días nos trajo una buena noticia: la economía parece estar en recuperación y se proyecta un crecimiento del cuatro por ciento del Producto Interno Bruto.
Sin embargo, el 2003 también estuvo repleto de noticias que empañaron a la clase política panameña. El archivo del mayor escándalo de corrupción de las últimas décadas: el soborno por la aprobación del Centro Multimodal, Industrial y de Servicios (CEMIS), dejó un sabor amargo entre la ciudadanía.
Los legisladores hicieron hasta lo imposible para evitar una investigación profunda y el Organo Judicial los premió con el archivo del caso, provocando rabia entre un pueblo, que veía como la inmunidad se convertía en impunidad.
Al mismo tiempo se revienta el caso del contrato entre la Autoridad Marítima y la compañía PECC para prestar servicios de ayuda a la navegación. La Contraloría adujo una lesión patrimonial de casi 18 millones de dólares. El caso alcanzó hasta un expresidente de la República, que vio congelado sus fondos, pero un recurso legal le permitió recuperar el manejo de esos dineros cautelados.
En el 2003, los panameños también fueron castigados con una reforma tributaria que los obligó a pagar más impuestos. La medida permitió al gobierno solventar su estrechez fiscal, pero los bolsillos del pueblo fueron castigados.
Así las cosas, al país sólo le espera mantener optimismo frente al futuro. Hay que pedirle a Dios para que el 2004 sea un mejor año y que nos ilumine para que en las elecciones de mayo próximo resulte electo, el candidato presidencial más capacitado. ¡Que el Señor nos ilumine!.
PUNTO CRITICO |
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