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Militares denuncian pretensiones para desestabilizar a Ecuador

Agencias
Internacionales
Las fuerzas armadas ecuatorianas denunciaron ayer intentos de grupos políticos y económicos de desestabilizar al país, que atraviesa por una aguda crisis económica y conflictivo clima social. En las última semanas, sindicalistas, ex presidentes y la oposición política piden la renuncia o remplazo del presidente Jamil Mahuad, acusándolo de ser incapaz de resolver la crisis que castiga a los 12,4 millones de ecuatorianos. Un comunicado de las fuerzas armadas, emitido por el ministerio de Defensa, sostuvo que Ecuador está impedido de avanzar debido a "mezquinas disputas de intereses personales y de grupo, del egoísmo de ciertos dirigentes, del sectarismo político y de la corrupción que no es castigada ejemplarmente". Asimismo, indicó que sectores, aprovechándose de la pobreza y desempleo que aquejan al país, pretenden utilizarlas "para desestabilizar políticamente al país". La preocupación militar es expresada cuando voces al interior del propio oficialismo piden a Mahuad rectificaciones en sus políticas. Mahuad, un abogado de 50 años, asumió en agosto de 1998 y desde entonces debió declarar una moratoria parcial en la deuda externa del país de 13.000 millones de dólares y se agudizó la recesión económica, llegando el desempleo a 17 por ciento de la fuerza laboral y la pobreza a 62,5 por ciento. La última vez que Ecuador vio la salida de su mandatario, en los 20 años de vida democrática, fue en febrero de 1997, cuando el Congreso destituyó al entonces presidente Abdalá Bucaram bajo el cargo de "incompetencia mental" para gobernar. Según las fuerzas armadas, grupos de poder político y económico "conspiran" contra los intereses del país, manipulando inclusive a la justicia. "Se utiliza irresponsablemente un lenguaje violatorio de la Constitución y las leyes, poniendo en gravísimo riesgo la institucionalidad democrática", dijeron. Sondeos de opinión estimaron que sólo nueve por ciento de los ecuatorianos aprueba la gestión de Mahuad y que 45 por ciento piensa que debe renunciar. Las últimas protestas populares contra Mahuad ocurrieron en julio, cuando las centrales obreras semiparalizaron al país durante casi dos semanas y más de 8.000 indígenas marcharon en protesta por las calles de Quito. No obstante la preocupación, los militares dijeron que seguirán garantizando "el ordenamiento jurídico" del país, para lo cual permanecen en "constante vigilia".
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