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Escogen a ganador de Medalla a la Cultura

Irasema Muñoz
Coclé / EPASA
Hace más de treinta años la Escuela Secundaria Angel María Herrera de Penonomé instituyó la Medalla a la Cultura, Premio que se otorga al estudiante más distinguido del plantel, no sólo en lo académico, sino en las actividades extracurriculares. En este año 1999 la medalla de la cultura le correspondió por sus méritos demostrados a lo largo de los seis años al estudiante Néstor Armando Martínez, joven que además ocupó el segundo puesto de honor en la promoción 1999. Le preguntamos a Néstor sobre sus actividades y por qué obtuvo la medalla, y de manera sencilla nos respondió que desde el momento en que ingresó al Angel María Herrera siempre fue muy activo. Su inspiración fue su madre, Doña Josefa, que hace más de treinta años también obtuvo la medalla de la cultura en este plantel. Néstor comenta que le gustaba participar en actividades en las que pudiera rendir su mejor esfuerzo; por eso no participó nunca en deportes, porque ese no es su fuerte. No obstante, la poesía, la música, el teatro, son las áreas donde mejor se desempeña; aparte de tener talento para las matemáticas. Este talentoso estudiante toca el saxofón en la banda del colegio y con ella viajó a muchos lugares del país. Participó además en el coro, en la coral poética, en las Olimpíadas de Matemáticas en las que, desde tercero a sexto año ganó cinco lugares a nivel nacional. El ganador de la Medalla de la Cultura nos manifestó que antes no había que realizar una monografía si eras candidato al premio. Ahora, como existe más competencia, todos los nominados deben presentar una y luego, los profesores ratifican la participación del estudiante en las diferentes actividades. De esta manera escogen al ganador, tomando en cuenta sus méritos. Un día común en la vida de este joven se inicia desde muy temprano en la mañana, cuando acudía al colegio, no para dar clases, sino para alguna práctica de uno de los grupos a los que pertenecía. Sus clases las tomaba después del mediodía. Indica que algunas veces no daba las clases porque tenían la presentación de la Banda. Después de las clases, tenía sus prácticas de banda o de la Coral Poética. Después de cumplir con estos compromisos seguía el estudio de sus asignaturas. Néstor señala que tal vez hubiera ganado el primer puesto de honor si le hubiera dedicado más tiempo al estudio, pero él considera que un estudiante debe ser completo, no sólo aplicado al estudio, sino también participativo en distintas actividades. Nos comenta que su mamá nunca lo forzó a participar en nada, él participó por voluntad propia, pero su mamá siempre lo apoyó. "Si uno se dispone lo puede lograr, me siento satisfecho, porque muchas veces me encontraba en la disyuntiva de participar en una actividad a quedarme en una clase y por lo general me iba a participar".
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