Esta historia de Navidad no es como otras, llena de alegría y de paz interior, pues en la casa de Aurita Jaramillo hace muchos años que no se vive feliz, por la enfermedad que la aqueja y por la dura situación económica que enfrentan, ante la falta de empleos para unos padres que ya la edad los está abatiendo, pero aún así sacan fuerzas para salir adelante y lograr que su hija se sienta algo mejor.
Además de padecer el síndrome de Down, se le han presentado otros males que le impiden casi caminar. Habla poco y lo hace con más confianza cuando está al lado de su padre.
Viven en El Retiro de Antón, Coclé, y sólo se limita a pedir una silla de ruedas y una casa, ya que su familia es extremadamente pobre. El señor Jaramillo le está pidiendo a las autoridades del país para que lo ayuden y así poder ayudar a su hija.