Se unieron esfuerzos para llevarle algunos obsequios y hasta el periodista Jorge Gutiérrez se disfrazó de Santa Claus.
Aún con la tristeza que los consume, se les pudo arrancar una sonrisa propia de la inocencia de unos chicos que no comprenden la magnitud de lo sucedido. Esa leve alegría fue el mejor regalo de ellos para nosotros.
Sus tías, abuelos y vecinos, trataron de unirse para ver a esos pequeños sonreir, luego que hace unos días atrás su padre, conjuntamente con su amante, asesinara a su madre.
FELIZ NAVIDAD
A eso de las 11: 30 del medio día del pasado viernes, el personal del Crítica se desplazó hasta la residencia de los pequeños. Una humilde morada en el barrio del Progreso, ubicado en Puerto Caimito de La Chorrera.
El agasajo que estaba preparado para los tres menores, unos primos y cuatro amigos, quedó convertido en un brindis para más de cincuenta niños residentes del lugar, quienes también viven en la pobreza.
Juguetes, piñatas, dulces, canastitas, comida, ropa y hasta una cama que tanto necesitaban, fueron algunos de los pocos obsequios que recibieron los agasajados.
Y es que a pesar de las carcajadas de los infantes, en los rostros de los adultos todavía se notaba aquel dolor que les consumía el alma por la pérdida de un ser tan querido
Los tres niños, Cesar Oriel de 5 años, Chichin de 4 y Alejandrina, de un año, le dieron las gracias a todas las personas que le han llevado obsequios para esta Navidad. Se conoció que los menores quedarán bajo la tutela de su tía, tío y de a su abuela.