Según el alcalde de Penonomé, Manuel Cárdenas, sí hay sanciones para los que mantienen cantinas brujas o clandestinas; que venden bebidas alcohólicas en exceso y sin ningún permiso.
Sin embargo, señala que los que no han sido sancionados es porque no han podido ser sorprendidos por las autoridades.
“No solamente sancionamos, también podemos tomar medidas de cierre de un local en donde se expenden bebidas alcohólicas en exceso y de manera indiscriminada, que generen violencia, aunque tengan su patente” explicó.
Las sanciones para estos casos van de 25 a 150 balboas, dependiendo del área y actividad que se dé y que se realice.
El tesorero municipal Penonomé, Manuel Pardo, en reiteradas ocasiones a señalado que trabajan con la alcaldía para que se sancionen a estas personas, debido a que los comerciantes que sí pagan los impuestos por sus cantinas, bares o bodegas están quejándose por esta competencia desleal, que afecta las arcas municipales.
LUGARES VULNERABLES
Según las estadísticas e investigaciones que se han realizado, los corregimientos que más presentan estos casos de cantinas ilegales son Pajonal, Sofre, Membrillo, El Coco, El Rosario de Penonomé, Toabré, Río Grande y en algunos sectores de Penonomé y Cañaveral.
En el distrito de Antón se presentan problemas serios de cantinas clandestinas en San Juan de Dios, Juan Días, Tranquilla y Caballero, entre otras. En esos sitios los menores de edad son los más afectados, pues liban licor sin control y protagonizan riñas.