Alejado de las agitadas rutinas políticas, los agrios debates en el Consejo Municipal, los problemas de tránsito y el ensordecedor bullicio de la urbe, el alcalde capitalino, Juan Carlos Navarro, se refugiará mañana en la paz de su hogar para celebrar el Nacimiento de Jesús.
"El Día de Navidad la paso en compañía de mis hijos, con mi familia, mis padres y los padres de mi esposa, con mis hermanos y los hermanos de mi esposa", comentó.
Luego de salir de un intenso debate en el Consejo, el alcalde no escatimó esfuerzos para compartir con los medios acerca de sus actividades privadas en esta fecha festiva.
"La víspera de Navidad es de recogimiento cristiano, el 24 y 25 tratamos de ir a misa y damos las gracias por todo lo que nos ha dado el Señor, así como pedir votos de paz y buenaventura para el próximo año", dijo.
"Además, tratamos de compartir lo poco o mucho que hemos obtenido durante el año con nuestros vecinos y amigos, porque pensamos que ese es el verdadero espíritu de la Navidad", destacó.