El presidente brasileño, Luiz Inacio Lula da Silva, exigió a las autoridades aeronáuticas una solución definitiva a la crisis que ha dejado en vísperas de Navidad a miles de pasajeros apiñados en aeropuertos sin poder viajar por la cancelación y los atrasos de vuelos en hasta doce horas.
Lula expresó su irritación al comprobar que miles de pasajeros pasaron la noche en los principales aeropuertos del país sin que lograran explicaciones de las aerolíneas o las autoridades sobre los motivos de los atrasos y súbitas cancelaciones de los vuelos.
"Lo mínimo que el pueblo espera es ser tratado con respeto. Es eso lo que tenemos que hacer. No podemos continuar con eso", dijo Lula en una conferencia de prensa en el Palacio do Planalto.