ETA confirma su tregua y reclama contactos
directos con el Gobierno
Madrid
AFP
La organización separatista
armada vasca ETA confirmó la noche del lunes el mantenimiento del
alto el fuego que anunció el hace tres meses, subrayando la total
ausencia de "contactos directos" con el gobierno español
desde que inició la tregua indefinida.
ETA envió un comunicado de tres páginas, redactado íntegramente
en vasco, a diversos medios informativos del País Vasco (norte).
En el mismo reafirma su determinación de mantener el alto al fuego
indefinido -pero no definitivo- negando que actualmente haya algún
tipo de contacto con el Gobierno, pero asegura mantener abierta la puerta
para iniciar tales contactos cuando sea posible.
Fuentes gubernamentales habían hecho referencia la semana pasada
a "contactos significativos" al respecto.
Según radio Euskadi, ETA afirma que desde que anunció unilateralmente
la tregua no ha habido ningún contacto directo con el gobierno del
presidente José María Aznar, pero subraya su disposición
para abrir las negociaciones.
ETA aclara por lo demás que tampoco existe un proceso de contactos
secretos o en las sombras.
"No hay contacto con el gobierno", titula en la primera página
de su edición del martes, el rotativo Euskadi Información,
receptor, al igual que la emisora Radio Euskadi, del tercer comunicado emitido
por ETA en los últimos tres meses.
El matutino señala que en su comunicado "ETA denuncia las
maniobras para aparentar un inexistente proceso negociador y simular que
el gobierno del PP lo impulsa".
"ETA -agrega el diario- ha salido al paso de las filtraciones y
rumores sobre un hipotético proceso negociador para revelar que el
Gobierno español no ha mantenido ningún 'contacto directo'con
la organización".
"En su opinión (la de ETA), las noticias al respecto constituyen
una clara maniobra para 'intentar desviar el proceso que se abre paso"
en el País Vasco, indica el diario.
En este sentido, ETA (Euskadi ta Askatasuna) "deja claro que actuará
con total transparencia para que la sociedad vasca pueda hacer un seguimiento
del proceso al margen de intentos de intoxicación", afirma Euskadi
Información.
Asimismo, el diario destaca que la organización armada "recuerda
al Estado español que 'lo que debe pactar y acordar con ETA es el
reconocimiento" del País Vasco, "su territorialidad y el
derecho a elegir libremente su futuro. Ni más ni menos'".
La semana pasada, el Gobierno había pedido a ETA demostrar su
verdadera voluntad de mantener la paz. Lo hizo al anunciar el traslado a
cárceles de la península de 21 presos etarras recluidos en
prisiones de las Islas Canarias, de las Islas Baleares, de Ceuta y Melilla.
El traslado de estos presos se hará efectivo este martes.
Con estos 21 presos se eleva a 85 el número de condenados etarras
que han sido acercados a cárceles más próximas al País
Vasco, o ubicadas en territorio vasco.
El comunicado de ETA coincidió también con la puesta en
libertad del preso etarra más antiguo, Mitxel Sarasketa Zubiarrementería,
que este mismo lunes abandonó la prisión de Basauri (Vizcaya,
norte de España), tras 20 años encarcelado.
Detenido en diciembre de 1978, Sarasketa -de 43 años- había
sido condenado en 1979 a siete años de prisión por conspiración
terrorista y posteriormente fue condenado también a otros 41 años
de reclusión por su relación con el asesinato de tres policías
nacionales en un bar de San Sebastián en diciembre de 1978.
Con su liberación, bajó a 482 el número de presos
etarras actualmente recluidos, cuya cantidad ascendía a los 536 cuando
ETA declaró una tregua indefinida, el pasado 16 de septiembre.
El acercamiento de presos al Pais Vasco es una de las principales reivindicaciones
de los nacionalistas.
Las reacciones sobre el nuevo comunicado de ETA no se hicieron esperar.
"Lo deseable" habría sido que ETA hubiese anunciado
que "abandona definitivamente las armas", dijo Rosa Díez,
miembro de la Ejecutiva del Partido Socialista en el Pais Vasco.
Para el portavoz de Interior del Partido Popular (PP, en el Gobierno
central), Ignacio Gil Lázaro, ETA sigue "sin asumir el abandono
definitivo" de la violencia y de la plena aceptación de los
procedimientos democráticos.

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