FAMILIA
Drogas de dependencia
Robert L. DuPont Jr. M.D.
El término narcótico
en su aceptación médica se refiere al opio, sus derivados
o substitutos sintéticos.
Los narcóticos son indispensables para la práctica de la
medicina: son los agentes más eficaces para aliviar el dolor intenso.
También son usados como supresores de la tos, y como remedio tradicional
para la diarrea.
Bajo vigilancia médica los narcóticos se suministran por
vía bucal o intramuscular. Sin embargo, como drogas de abuso, también
son aspiradas por la nariz, fumadas o autoadministradas por vías
más directas, subcutaneas o endovenosas.
El aliviodel sufrimiento, sea de origen físico o psicológico
puede convertirse en un corto lapso en euforia. Pero los primeros efectos
son a veces desagradables, por lo que muchos concluyen que aquellos que
persisten en el uso ilícito de narcóticos deben de tener trastornos
de personalidad en estado latente. Los narcóticos tienen el efecto
de producir fijación pupilar, reducción visual, así
como baja actividad física, aletargamiento, apatía y constipación.
En grandes dosis inducen al sueño pero con un creciente riesgo de
náusea, vómito y depresión respiratoria que son los
mayores efectos tóxicos de los opiados. Excepto en casos de intoxicación
aguda, no hay pérdida de coordinación motora ni se balbucea,
como sucede con los depresores.
Suponiendo que la reacción pueda ser placentera, se puede considerar
que su intensidad aumenta en proporción a la dosis administrada.
No obstante, con el reiterado uso de la droga, se obtiene una mayor tolerancia,
por lo cual el adicto debe de administrarse dosis mayores progresivamente
para lograr el efecto deseado, reforzando así el comportamiento compulsivo
conocido como drogadicción.
La dependencia fisica se refiere a un cambio en las funciones normales
del organismo que requiere de la continua presencia de la droga para prevenir
el síndrom de prevención o abstinencia que caracteriza todo
tipo de droga activa. La privación de los estupefacientes aumenta
la excitación de las funciones corporales que se vieran reducidas
durante el uso habitual de la droga.
Con la privación del narcótico, los primeros síntomas
de abstinencia se presentan poco antes de la próxima dosis fijada.
Las quejas, súplicas y demandas se intensifican hasta alcanzar su
máxima expresión entre las 36 y 72 horas después de
la última dosis, y a partir de ese momento van disminuyendo. Los
síntomas, tales como los ojos llorosos, flujo nasal, bostezos y sudor
aparecen entre las 8 y 12 horas después de la última dosis.
Es entonces cuando el drogadicto puede caer en un sueño inquieto.
A medida que progresa el síndrome de abstinencia, aparecen señales
de inquietud, irritabilidad, pérdida de apetito, insomnio, piel de
gallina, temblores, y por último, bostezos y fuertes estornudos.
Estos síntomas alcanzan su máxima expresión entre las
48 y 72 horas. El paciente se siente débil y deprimido, con náuseas
y vómitos. Los calambres estomacales y la diarrea son comunes. Se
eleva la presión arterial y deprimido, con náuseas y vómitos.
Los calambres estomacales y la diarrea son comunes. Se eleva la presión
arterial y el ritmo cardíaco.


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Rastrean el cielo en busca de la estrella de
Belén


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