Rastrean el cielo en busca de la estrella de Belén

Madrid
EFE

Los astrofísicos han comenzado a desvelar el origen de la estrella que guió a los Reyes Magos desde Oriente hasta Belén, y las últimas investigaciones apuntan a que en ese momento explotó una estrella tipo Nova que fue lo que divisaron, en vez de un cometa como se creía hasta ahora.

En el trabajo de investigación participan, entre otros, equipos del Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC), de Rusia y de China, que han empezado a rastrear un área del cielo comprendido entre las constelaciones de El Aguila y Capricornio, según explicó Marck Kidger (del IAC) en una conferencia en Madrid.

En dicha zona, según la Biblia y, sobre todo, las crónicas chinas, se observó en el cielo un extraño fenómeno luminoso, datado en la época en la que nació Jesucristo.

El primer paso emprendido por los científicos para entender qué vieron los sabios de Oriente ha consistido enclarificar la fecha de nacimiento de Cristo.

Las últimas investigaciones aseguran que no nació, como se cree comúnmente, en el año I de nuestra era, sino en marzo del siglo V "antes de Cristo''.

El cambio de fecha se debe a un error cometido por el monje Dionisio Exiguo, quien en el año 525 trasladó dicho nacimiento desde marzo hasta el 25 de diciembre, aprovechando la celebración pagana del "Sol Invictus''.

Pero este monje tuvo otro error: utilizó para datar el nacimiento las fechas de reinado de los emperadores romanos, sumadas hacia atrás, y no incluyó los cuatro años que Cesar Augusto no gobernó como tal, sino con el nombre de Octavio.

Finalmente, Exiguo decidió que Jesús nació en el año I y no en el cero como correspondería a un hecho que inicia una cronología.

Teniendo ya la fecha concreta solo queda rastrear la zona del cielo indicada y, a través de radiotelescopios, descubrir qué ocurrió en aquel momento, pues cualquier fenómeno luminoso extraño que permanezca durante dos meses en el mismo lugar -tal y como hizo la estrella de Belén- deja alguna huella'', precisó Kidger.

"Hasta ahora -aclaró a EFE el astrofísico- se creía que era un cometa -tal vez el Halley- pero, esos objetos no dejan huellas; y tampoco permanecen inmóviles en el cielo durante dos meses como cuentan las crónicas de la época''.

Kidger ha rastreado el cielo y ha encontrado una estrella del tipo Nova -la DO Aguilae en la constelación de El Aguila- que puede ser la candidata perfecta.

Las Nova son estrellas jóvenes con una particularidad: absorben las cantidades desorbitadas de materia que encuentran a su alrededor hasta que, llegado un momento, explotan y liberan energía y luz por periodos de dos meses.

Esta Nova concreta en la que los científicos tienen sus esperanzas explotó por última vez en los años 20 -porque este tipo de estrellas sufren estos fenómenos con cierta periodicidad- y lo que se investiga ahora es el rastro de su historia pasada.

"Cada explosión desprende una cantidad importante de hidrógeno ionizado, y su estela queda en el espacio, generando coronas gaseosas sucesivas -a modo de las que se forman en los troncos de los árboles- que nos permiten datar la fecha de cada una'', explicó Kidger.

 

 

 

 

 



 

En el trabajo de investigación participan, entre otros, equipos del Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC), de Rusia y de China, que han empezado a rastrear un área del cielo comprendido entre las constelaciones de El Aguila y Capricornio.

 

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