Inicia la semana con buenas noticias. Los panameños logramos la meta de la Teletón 20-30, gracias al aporte del rico y del pobre. Una vez más reafirmamos esa solidaridad que nos caracteriza.
Entramos en lo que algunos llaman la mejor época del año; en algunos lugares del mundo el paisaje se viste de blanco por la nieve, mientras que en nuestro país las cosas brillan más. La estación seca, que nos trae también una brisa refrescante, nos invita a preparar las maletas para visitar las playas, los ríos y los campos.
En breves días será noche buena. Esto nos abre el corazón a regalar al pobre, al que no tiene nada, pero además nos abre la mente para ordenar nuevas ideas en nuestras vidas.
La Navidad tiene un significado importante. No sólo es un cumpleaños de Jesús, sino el día que Dios se hizo hombre para habitar como un servidor en medio de nosotros. La Navidad es el día en que nació El Salvador del Mundo.
No hay que olvidar que, gracias a la misericordia del Altísimo, hoy podemos encontrar su perdón, siempre y cuando estemos dispuestos a abrirle su corazón.
La semana que empieza debe servir para reflexionar si hemos cumplido con las enseñanzas del Maestro. Hay que ordenar nuestras vidas para dar fiel cumplimiento a las escrituras, amando a nuestra familia, ya sean ellos esposas, esposos, hijos, madres o padres, pero, sobre todo, a los hermanos en Cristo que andan extendiendo a los confines de la tierra el mensaje de que el se entregó por nosotros en la Cruz del Calvario.
Panameño, toma esta semana que comienza con amor y entrégalo a quien no lo tiene. Que tu Navidad no dependa de cuántas cosas materiales tengas, sino de cuán grande es el espacio que has abrierto al Creador.