A veces los seres humanos cometemos errores de los cuales nos arrepentimos. Esos errores se cometen por la misma sociedad que presenta todos los ingredientes negativos que inducen al individuo a delinquir una y varias veces.
Pero, el estar privado de libertad, a algunas personas los empeora, mientras que a otras los hace recapacitar y adquirir un oficio dentro del penal, el cual le permite hacer dinero honradamente cuando regresan a la libertad. Este podría ser el caso de Roger Richard Escudero Ávila, que purgó condena de seis años en cárceles de Chitré, Las Tablas y Santiago, en donde aprendió el oficio de artesano.
A Escudero Ávila se le ve por las calles de Chitré vendiendo y rifando artesanías con motivos navideños. Nos asegura que son confeccionados por él, ya que aprendió el oficio mientras pagaba condena.
Respondió que hace esos trabajos en su casa y que los vende a buen precio. “Las estamos rifando, para que el pueblo vea que tenemos arte, talento; pero necesitamos también la cooperación de la misma sociedad que nos apoye cuando nos vea estas cosas que nosotros hemos aprendido, y que le dedicamos mucha atención y amor a estos trabajos”.
Agregó que esta es una oportunidad que les da la vida y que la sociedad debiera apoyarlos para seguir adelante y no volver a caer en los malos pasos que traen mucho dolor, tristeza y alejamiento de la gente que quieren y estiman.
Durante los seis años que estuvo en prisión, dice Roger que aprovechó el tiempo; “puse a funcionar mi talento con todo lo que me enseñaron. Aproveché mi tiempo ocioso, en los momentos más difíciles”.
A Roger se le ve por las calles de la ciudad de Chitré vendiendo sus artesanías, le gusta conversar de diferentes temas; habla con todo el mundo; en ocasiones hasta sin parar.