EDITORIAL
El cierre del Instituto Nacional
No estamos de acuerdo con
el cierre definitivo del Instituto Nacional ordenado por el Ministro de
Educación, Dr. Pablo Thalassinos, porque afecta más de un
centenar de graduandos, muchos de los cuales no tienen la culpa de la acción
exaltada de algunos estudiantes y padres de familia.
Tampoco aplaudimos la agresión de que fue objeto el Rector Jaime
Ruiz por un estudiante del plantel, aunque ahora se quiera dorar la píldora
de que fueronn empujones cuando fue evidente cuál era el objetivo.
En el pasado, los profesores y un Rector merecían respeto por
parte del personal educando. Justificar la agresión arguyendo que
el Rector Ruiz pidió la intervención de la Fuerza Pública
no tiene fundamento. Creemos que los estudiantes tienen todo el derecho
a protestar y censuramos a los antimotines por haber invadido el Nido de
Aguilas, pero no podemos aprobar que a la máxima dirigencia del Instituto
Nacional se le intente agredir y, lo peor, que haya padres de familia que
hagan causa común con los estudiantes por esta reprobable actitud.
Antaño, en tiempos de Rafael Moscote, Carlos M. Gallegos, Ismael
García, por mencionar Rectores excelentes que respetaban y se hacían
respetar por los estudiantes, no se daban incidentes de esta naturaleza.
Y es que además de ser unos profesionales de la docencia, vestían
acorde a su investidura. Algo contrario a lo que ocurre hoy en que los educadores
se identifican con los estudiantes y van al plantel con "jeans"
y su léxico no difiere del personal al que ellos le dictan clases.
Esto para que los cataloguen de profesores modernos que han superado la
etapa de ser obsoletos.
Exhortamos al Ministerio de Educación a reflexionar para que los
graduandos no pierdan el año lectivo, ya que proceden de muchos hogares
humildes y los padres de familia, con muchos sacrificios, esperan que cristalice
el anhelo de ver graduarse a sus hijos. Pero ese entendimiento tiene que
darse de parte y parte, ya que censuramos la represión estudiantil.
Creemos que en la sociedad panameña no hay ningún abismo para
evitar que se pierda el año escolar. Creemos que es un asunto delicado
que no se puede trar con arrogancia, ni falso orgullo, y mucho menos con
alardes y bravuconadas. En un medio como Panamá, donde la instrucción
pública no es barata, vale la pena que se rectifique. Pensemos en
la inversión de los padres de familia y los costos de educación,
uniformes, libros y transporte.
Llamamos la atención a todos los sectores involucrados con el
problema del Instituto Nacional de que seamos prudentes y que se resuelva
en la mesa de negociaciones. El diálogo debe ser el camino justo
para que casi cuatrocientos estudiantes no pierdan el año escolar
que ha sido muy duro y cuesta dinero.


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| AYER GRAFICO |
| El presidente de Chile, general Augusto Pinochet, es recibido en Panamá
por el Licdo. Fernando Manfredo |



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