TEMAS DE ACTUALIDAD
Al borde de un levantamiento popular
Carlos Christian Sánchez C
Hay días que merecen ser
recordados por las arbitrariedades que ocurren en ellos, debido a la prepotencia
de las autoridades nacionales, la política de "no me importa
con los pobres", entre otras cosas. Pero este miércoles 9 de
diciembre de 1998, el día se transformó en una fecha para
recordar: Ese día se violó la Autonomía de la Universidad
de Panamá, se agredió a 17 periodistas, se atacó por
asalto al Instituto Nacional, además que se arrestó a cientos
de panameños que protestaban por la privatización de I.D.A.A.N.,
y la aplicación de los días puentes. Hechos que nos ponen
en zozobra, a pocos días de la Navidad, el fin de año y de
unas elecciones presidenciales importantes.
El artículo 99 de la Constitución política panameña
de 1972 menciona que la Universidad de Panamá posee plena autonomía
dentro de sus predios. Es así que las autoridades nacionales del
orden público deben respetar la norma jurídica constitucional,
antes que otras leyes. Siempre, desde hace 30 años, se había
considerado a las instalaciones universitarias como un área neutral,
aparte de la intervención de los efectivos policíacos; empero,
el presente gobierno de turno, sobrepasando incluso las acciones del gobierno
militar de Omar Torrijos y de Manuel Noriega, los cuales respetaron el sagrado
territorio de la casa de estudios superiores, decidieron violentar dentro
de la Universidad, creando un terrible precedente funesto que muchos no
olvidaremos, aun después del final del actual gobierno.
Otro hecho detestable fue la forma cómo los policías antimotines
trataron a los miembros del "Cuerto Poder", o sea los periodistas.
Como si deliberadamente hubiesen preparado el desagradable asalto a la Casa
de Méndez Pereira, los policías impidieron la cobertura de
los eventos que ocurrían en el momento de la intervención
policial en la Universidad. Cabe declarar que un estimado periodista de
la "Crítica Libre", Jean Marcel Chéry, fue objeto
de una brutal agresión en el preciso instante que realizaba su trabajo
informativo para este diario. Cosas como esta se agregan como una pila de
atrocidades que se van acumulando como testigos de la violación de
la libertad de prensa y los derechos de los ciudadanos a ser debidamente
informados.
Nuestro consejo sano al Presidente de la República es que debe
evitar, a toda costa, que nuestra sociedad se aboque a un período
de peligrosa inestabilidad popular, producto del rechazo de los panameños
a la venta del servicio del agua potable, la política neoliberal,
la controversia de la Ley Tribaldos de los días puentes y el asunto
de la represión que sufrió la Universidad, al ser violentada
su esencia académica y estructural, que es su inviolable autonomía.
Y que tampoco se continúe maltratando a los periodistas nacionales,
lo cuales han sido presas de las hordas brutales del supuesto orden público,
que no hace otra cosa que rememorar viejos tiempos en que la democracia
y la ley eran pisoteadas por el capricho de un solo hombre, que ahora está
preso en Miami. "No a la Violencia, Sí a la paz...

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| AYER GRAFICO |
| El presidente de Chile, general Augusto Pinochet, es recibido en Panamá
por el Licdo. Fernando Manfredo |


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