¿Cómo se sentiría Ud., respetado lector, si un pariente suyo o un gran amigo resulta asesinado, pero porque son menores de edad los asesinos, no se les puede castigar como debe ser?
En la agitada urbe capitalina, diariamente adolescentes son detenidos por tráfico de drogas, hurto, robo a mano armada, posesión de estupefacientes y otros delitos.
¿Serán fallas en el hogar, escuela o es que los compinches y malas compañías pueden incidir en el comportamiento negativo de los muchachos?
Se han perdido las normas de buena conducta, respeto a los mayores de edad y a la sociedad que se inculcaban en otros tiempos.
El inspector Rogelio Harris, de la Policía Técnica Judicial, quien es psicólogo, tiene criterios muy definidos acerca de esta grave problemática que azota a la sociedad y que pareciera no tener arreglo por el momento.
¿POR QUE?
"Tanto la Policía Nacional y de la Niñez y Adolescencia en conjunto con la Policía Técnica Judicial, estamos tratando de evitar que la delincuencia juvenil se incremente en el país, cosa que de hecho, ya está", indicó Harris.
Aparte de las redadas, los estamentos encargados de los problemas con menores tratan de conversar con los adolescentes y "pensamos que es importante involucrar a los padres", advirtió.
"Algunos padres nos manifiestan que ellos no tienen suficiente poder sobre sus hijos, y nosotros les decimos que eso no puede ser", agregó.
Por esa razón, los jovencitos delinquen e incluso caen en una semana, entre dos a tres veces por delitos similares o diversos.
"En ocasiones aquí vemos a adolescentes que en menos de una semana, los tenemos dos y tres veces, por el mismo delito, y otros más".
Se han registrado casos en que un menor permaneció detenido por delitos ecológicos, o sea había matado a una tortuga.
"Hoy los tenemos por delitos de hurto". Se han registrado casos de muchachos que caen presos por delitos contra la salud pública y posteriormente son aprehendidos por robo a mano armada, según Harris.
Se nota claramente cómo las infracciones van en aumento.
¿A qué edad empiezan a delinquir?
NO HAY PATRONES DETERMINADOS.
"Hay delitos que se combinan, o adolescentes que combinan su acción delictiva en el ámbito de la capital".
Las edades promedios para que los muchachos cometan acciones ilícitas, son variadas.
"Hemos tenido niños de catorce años que son atendidos en una esfera judicial, ya sean juzgados de Niñez y Adolescencia. Los que sobrepasan esta edad son atendidos por la Fiscalía de Adolescencia, pero hay menores con problemas con la justicia desde que tenían 12 ó 13 años", aclaró.
DE ANGELITO A DIABLO
Entre las causas porque los muchachos delinquen, se encuentran problemas de afectividad, pues muchos de ellos no viven con sus padres, madres; "según ellos, no tienen quién los cuide".
Por esa razón deambulan por las calles cometiendo actos que riñen con las leyes, precisó.
"Otros que lo tienen todo hacen esto por placer. Hay una teoría de la delincuencia, y es que se distraen de esta manera, o sea, delinquir. En estos casos hay muchachos de escuela privada metidos en esta ley".
Entre los delitos más preponderantes perpetrados por los adolescentes se encuentran hurtos y robos.
Se registran detenciones por homicidio, posesión ilegal de armas de fuego y consumo de drogas, sobre todo cocaína.
Harris considera importante que los padres tomen conciencia, que hablen y dialoguen con sus hijos para que en esta medida pueda bajar la delincuencia entre los muchachos.
La violencia juvenil va de la mano con su iniciación con las bandas, entre las cuales figuran como peligrosas y operativas "Los Toca y Muere", "Los Sagrados", "Kris Kros", "Los Perros de San Joaquín", "Los Niños de la Tumba Fría", "Chacales", "Kilimanjaro", "Los Millonarios", "NBK", "Sicilian Crew", "Spider Bad" y "Pentágono".
REFLEXION
Los menores delincuentes aún son niños que requieren del apoyo de sus padres. No hay edad para corregir, pero las normas inician en el hogar.
El niño puede ser como una tabla blanca al nacer, y en el transcurso de la vida irá escribiendo sobre ella su personalidad, pero también ésta puede estar influenciada por su entorno. En cualquiera de los casos, el papel del progenitor es preponderante.