Corea del Norte advirtió a Japón que considerará unas eventuales sanciones económicas como "una declaración de guerra" y amenazó con intentar excluir a Japón de las negociaciones multipartitas que se celebran sobre el programa de armas nucleares de Pyongyang.
La opinión pública y los políticos japoneses piden cada vez con más insistencia que su gobierno imponga sanciones a Corea del Norte, después de que Tokio afirmase que unos huesos que Pyongyang había identificado como los de unos japoneses que había secuestrado, correspondían a otras personas.
"Si se aplican sanciones contra la DPRK (RepúblicaDemocrática de Corea del Norte, por sus siglas en inglés) debido a las maniobras de las fuerzas de ultraderecha (en Japón), lo consideraremos una declaración de guerra contra nuestro país, y reaccionaremos con presteza a la acción por un método físico efectivo", declaró un portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores.
Corea del Norte entregó los huesos en unas conversaciones en Pyongyang en noviembre, diciendo que eran los restos de Megumi Yokota y Kaoru Matsuki, dos de los trece japoneses que Pyongyang admitió haber secuestrado en los años 70 y 80 para entrenarlos como espías de Japón.
Japón, que no tiene relaciones diplomáticas con Corea del Norte, presentó una protesta a Pyongyang y pidió una aclaración sobre el destino de los 10 japoneses que Tokio cree fueron secuestrados en el pasado.