Pese a los augurios adversos sobre una mala distribución de la riqueza y la falta de empleo, la economía panameña creció un 6% en el 2004, según un estudio realizado por la Comisión Económica para América y el Caribe (CEPAL).
En general, la América Latina y el Caribe creció un 5,5% en 2004 -más que el promedio del crecimiento mundial-, lo que elevó el Producto Interno Bruto (PIB) per cápita al 4%.
Los datos, que forman parte del informe Balance Preliminar de las Economías de América Latina y el Caribe 2004, prevén un crecimiento del 4% para la región en 2005.
A excepción de Haití, todos los países registraron tasas de crecimiento positivas.
Venezuela cerrará el año con un crecimiento del 18%; Uruguay, con el 12%; Argentina, que llegará al 8,2%, y Ecuador, que alcanzará el 6,3%.
Panamá es el quinto país con mejores perspectivas, con un 6%, por encima de Chile, que crecerá a un 5,8%; y Brasil, con el 5,2%. Para CEPAL, el fenómeno del crecimiento está estrechamente relacionado con la prosperidad de la economía mundial, que resultó en un crecimiento promedio del PIB del 4%.
Según el informe, el crecimiento de Panamá fue este año superior al previsto, producto, principalmente, de los efectos positivos de la demanda externa y, en menor grado, del impulso fiscal a la demanda interna.
El déficit de la cuenta corriente de la balanza de pagos bajó de 3,4% del PIB en 2003 a 0,3 por ciento este año, saldo que supone un guarismo negativo de 35 millones de dólares.
Lo anterior se reflejó en la balanza comercial, que alcanzó un superávit de 474 millones de dólares, producto de exportaciones por 8.594 millones de dólares e importaciones por 8.120 millones de dólares.
La cuenta capital y financiera presentó un saldo negativo en torno a 500 millones de dólares, que se compara con un superávit de 25 millones en 2003.
A ello contribuyó la baja de la inversión extranjera directa, que pasó de 790 millones de dólares en 2003 a 470 millones de dólares este año y la reducción de los depósitos externos en el Centro Bancario Internacional.
La deuda pública aumentó 13%, en parte por la colocación de bonos en el exterior por 600 millones en noviembre, para financiar el presupuesto 2005.