El gobierno de Colombia dispuso, a través de un decreto, que todos los capitales extranjeros deben quedarse al menos un año en el país.
"El capital extranjero, dinero proveniente del exterior, que venga al país debe tener una vocación de permanencia de por lo menos un año", sostuvo el presidente colombiano, Álvaro Uribe.
La medida busca disminuir el ingreso de inversiones especulativas de corto plazo, conocidas como capitales "golondrina", que influyen en la caída del dólar frente a la moneda local, el peso.
SALVANDO AL PAIS
El fenómeno comenzó a cobrar más fuerza en Colombia, al igual que en otros mercados en desarrollo, por la llegada de inversores que buscan tasas más altas de las que ofrecen países desarrollados.
Es por eso, que -según anticipó Uribe- también se planea que el Banco de la República recorte sus tasas de interés.
El fortalecimiento del dólar es beneficioso porque disminuye el costo de la deuda externa, pero causa un gran daño a los exportadores colombianos.
CAMBIO NADA BENEFICIOSO
En 2004, la cotización del dólar cayo un 14% frente al peso colombiano, que se convirtió en una de las monedas más fuertes de América Latina (2.400 pesos por dólar).
Uribe aclaró que durante el año obligatorio de permanencia en el país, la ganancia generada por el negocio podrá ser girada fuera de Colombia con total libertad.